jueves, 24 de marzo de 2011

Navarra (en euskera: Nafarroa), denominada oficialmente Comunidad Foral de Navarra (en euskera: Nafarroako Foru Komunitatea)[2] es una comunidad foral española situada en el norte de la Península Ibérica. Limita al norte con Francia (departamento de Pirineos Atlánticos), al este y sureste con la comunidad autónoma de Aragón (provincias de Huesca y Zaragoza), por el sur con la de La Rioja y por el oeste con la del País Vasco (provincias de Álava y Guipúzcoa). Posee un exclave (Petilla de Aragón) rodeado totalmente por la provincia aragonesa de Zaragoza. Es el territorio correspondiente a la Alta Navarra del Renacimiento (la Baja Navarra es parte de Francia).
Está compuesta por 272 municipios y cuenta con una población de 636.924 habitantes (2010),[3] de la que aproximadamente un tercio vive en la capital, Pamplona (197.488 habitantes), y más de la mitad en el área metropolitana de la misma (328.511 habitantes).La primera vez de la que se tiene constancia escrita del término Navarra es en el siglo IX, en la obra Vita Karoli Magni[8] escrita por Eginardo, en la cual se describen las intrusiones del rey franco Carlomagno hasta el río Ebro. Se cree que el topónimo Navarra podría derivar del vocablo naba, de origen prerromano, probablemente protovasco, cuyo significado sería el de tierra llana rodeada por montañas,[9] [10] perfectamente aplicable a Pamplona y su entorno.
Navarra se encuentra situada en el norte de España. Limita al norte con el departamento francés de Pirineos Atlánticos, en la región de Aquitania, al oeste con la comunidad autónoma del País Vasco, al sur con La Rioja y al este con Aragón. La geografía de Navarra es, a pesar de su reducido tamaño, muy variada. La mayor parte del territorio es montañoso, dominado por la cordillera pirenaica, contrastando con las llanuras del valle del Ebro del sur La Ribera.

Relieve e hidrología

Relieve
En el relieve de Navarra se diferencian dos zonas: Al norte la zona montañosa del Pirineo navarro, accidentada y abrupta, con una pendiente media del orden de 10-20% y la cota mas alta en la Mesa de los Tres Reyes (2.438 mts.). Y al sur, la Ribera, zona de extensas llanuras con pendientes medias en general inferiores al 5%. Entre ambas hay una zona de transición llamada Navarra Media o Zona Media, con sierras en su parte norte y amplias llanuras al sur con una pendiente de entre el 5 y el 10%.

Mapa topográfico de Navarra.
Estas dos zonas están separadas por una línea que, partiendo de la Sierra de Codés, continúa por Santiago de Lóquiz, Andía, Echauri, Perdón, Alaiz, Izco, Leyre y Navascués. En la Montaña predominan los terrenos con una altitud superior a los 600 msnm, aunque también existen algunos terrenos que no la alcanzan. En la Ribera, sin embargo predominan los inferiores a 400 msnm, aunque algunas áreas superan incluso los 600 msnm. (Sierra de Peralta, Bardena Negra, Montes del Cierzo). Aproximadamente, el 40% del territorio navarro está por encima de los 600 msnm. y el 60% restante por debajo. También forman parte de su relieve los Montes Vascos.[12]
Hidrología

Clima

Desde el punto de vista climático, Navarra es una mezcla de influencia montañesa de los Pirineos y mediterránea del valle del Ebro, habiendo una gran diferencia entre el clima del norte (mucho más húmedo y con precipitaciones frecuentes), al clima del sur (más mediterráneo y con temperaturas más altas y precipitaciones más esporádicas), pasando de los húmedos valles cantábricos del norte a las áridas y esteparias Bardenas Reales a orillas del río Ebro en pocos kilómetros.
Navarra se divide a efectos geográficos en tres comarcas diferenciadas por la geografía de la zona. Esta división comarcal de Alfredo Floristán Samanes y Salvador Mensua sigue criterios relacionados con el relieve, el clima, la vegetación y a veces, la historia.[13]
La Zona de la montaña, que comprende una serie de valles franqueados por las sierras de Aralar, Urbasa y Andía en su parte más occidental y de los Pirineos en la parte central y oriental de la región. Está situada al norte de la comunidad, es una zona de lluvias abundantes, que disminuyen de norte a sur. En toda la zona dominan las alturas superiores a los 600 metros. El curso alto del río Arga separa los valles pirenaicos de los valles vasco-cantábricos. Los ríos han excavado valles encajonados, con garganta angostas.[13
El Principado de Asturias (en asturiano, Principáu d'Asturies; en eonaviego, Principao d'Asturias) es una comunidad autónoma uniprovincial de España. Situada en el norte de España ocupa un espacio de 10.603,57 km², en el que habitan 1.085.289 personas (INE 2009).[2] Fronteriza al oeste con Galicia, al norte con el Mar Cantábrico, al este con Cantabria y al sur con la provincia de León. Recibe el nombre de Principado por razones históricas, al ostentar el heredero de la Corona de España el título de Príncipe de Asturias. Su capital es la ciudad de Oviedo (en asturiano Uviéu), siendo Gijón (en asturiano Xixón) su ciudad más poblada.
Asturias coincide históricamente con la antigua comarca de las Asturias de Oviedo, que conformaba íntegramente con la comarca de las Asturias de Santillana el Principado de Asturias. Desde la división de Javier de Burgos en 1833 la comarca de Asturias de Oviedo se convirtió en la provincia de Oviedo, absorbiendo parte de las Asturias de Santillana, e integrándose estas en la provincia de Santander.
Asturias según su Estatuto de Autonomía está considerada comunidad histórica en su artículo 1. Posee un órgano de autogobierno medieval llamado Junta General del Principado (Xunta Xeneral del Principáu en asturiano) fundado en el año 1388, como consecuencia de su transformación en Principado por orden de Juan I de Castilla. También posee una lengua propia, el asturiano o bable, lengua que, aún no siendo considerada lengua oficial, posee un estatus jurídico similar al de oficialidad.
Asturias es una comunidad montañosa y costera que cuenta con numerosos y conocidos enclaves naturales (algunos de ellos protegidos como Parques Nacionales, Naturales o como Reservas de la Biosfera); cabe destacar:
Asturias cuenta con 1.080.138 habitantes (INE 2008), lo que representa un 2,38% del total nacional. Su densidad de población, de 101,4 habitantes por km2 y es ligeramente superior a la media española. La población se caracteriza por poseer la más alta tasa de mortalidad de España (12 por mil) y la más baja tasa de natalidad (6 por mil), por lo que desde 1987 la población está disminuyendo, dado que la natalidad sólo representa el 42% de la tasa de mantenimiento de la población, aunque las ciudades grandes mantienen su población. En el último año la población de Asturias ha sufrido un pequeño repunte, que ha sido asumido principalmente por Oviedo y Gijón (2.500 y 3.000 habitantes respectivamente) y otros 17 concejos. En el resto de los municipios la población ha decaído. Significativo es el despoblamiento en las cuencas mineras y el suave descenso de Avilés en 44 personas.
El porcentaje de extranjeros es del 2,81% (INE 2006), tres veces menos que la media nacional y sólo por delante de Galicia y Extremadura. Los principales colectivos extranjeros son el ecuatoriano (14,76% del total de extranjeros), el colombiano (9,01%) y el portugués (7,34%
territorio que hoy ocupa la Comunidad Autónoma de Asturias coincide en buena parte con el otorgado a los astures, en la división administrativa efectuada por Vespasiano en el año 69, una vez estabilizada la situación que siguió a la conquista romana. Esta división administrativa situaba la frontera de los astures trasmontanos entre los ríos Sella y Navia, en lo que pasaba a denominarse Conventus Asturum, y al mismo tiempo reconocía una especifidad cultural. Su territorio es de unos diez mil kilómetros cuadrados y cuenta con una población que supera ligeramente el millón de habitantes.
Las principales poblaciones asturianas se concentran en la zona central del principado, desde la costa al interior, siguiendo los valles mineros. La ciudad más poblada es Gijón, con 280.462 hab., seguida de la capital autonómica, Oviedo, con 224.090 hab. y de Avilés, que tiene 84.242 hab. Otros municipios o concejos cuya población ronda los 50.000 habitantes son Siero (49.491 hab.), Langreo (45.668 hab.) y Mieres (44.992 hab.). Los datos son del INE, a 1 de enero de 2007. También cabe citar otros concejos cuyas capitales son muy importantes para vertebrar el territorio Astur: Cangas del Narcea como capital Suroccidental, Navia y Luarca en el Noroccidente, Grado como bisagra entre el centro y Occidente de la región, Arriondas en el interior Oriental y Llanes como núcleo dinámico de la costa Oriental.

jueves, 17 de marzo de 2011

Las Islas Baleares o Baleares (en catalán y oficialmente, Illes Balears)[1] son una comunidad autónoma y provincia española compuesta por las islas del archipiélago balear, situado en el mar Mediterráneo, junto a la costa oriental de la Península Ibérica. Su capital es Palma.
El archipiélago está formado por dos grupos de islas y numerosos islotes: las Gimnesias: Menorca, Mallorca y Cabrera y algunos islotes cercanos (como Dragonera, Conejera o la Isla del Aire); las Pitiusas: Ibiza (Eivissa en catalán) y Formentera y los distintos islotes que las rodean.
Gimnesias y Pitiusas han tenido una historia geográfica diferente. Durante las glaciaciones del Cuaternario, debido a la acumulación de agua en forma de hielo en los casquetes polares y en las grandes sierras, mares y océanos bajaron de nivel. Esto provocó que se unieran Menorca y Mallorca por un lado e Ibiza y Formentera por el otro. Todas las faunas y floras se mezclaron, pero entre la Gran Gimnesia y la Gran Pitiusa no fue así ya que permaneció un canal marino de más de 70 km, infranqueable por la fauna terrestre. La menor medida de la Gran Gimnesia (2.000 km²) y un clima más árido provocó la extinción de la fauna terrestre y la falta de vegetales arbóreos notables.

 Flora

En el pasado, Gimnesias y Pitiusas tuvieron ecosistemas distintos. Las Gimnesias tenían bosques de encinas en el interior y en los llanos costeros grandes bosques de boj balear (Buxus balearica), planta que aún se puede encontrar de forma residual en Mallorca. Las Pitiusas estaban prácticamente desnudas de vegetación arbórea y predominaban las hierbas nitrófilas producto del efecto de las deyecciones de la gran cantidad de colonias de aves que tenían.
Actualmente hay en baleares numerosas plantas endémicas, entre otras Apium bermejoi, Euphorbia fontqueriana, Euphorbia margalidiana, Euphorbia pithyusa, Galium balearicum, Galium crespianum, Galium friedrichii o Helleborus lividus.

Catedral de Palma de Mallorca.

[editar] Fauna

En el pasado, la fauna de las Gimnesias y de las Pitiusas era muy distinta. Parece ser que, a excepción de las especies voladoras (aves, murciélagos e insectos voladores) no compartían casi ninguna especie terrestre: diferentes comunidades vegetales, diferentes herbívoros, diferentes carnívoros como Hypnomys morpheus, especies de Myotragus o Nesiotites hidalgo.
Cuenta con algunas especies endémicas como el sapillo balear (Alytes muletensis), o las lagartijas balear (Podarcis lilfordi) y de las Pitiusas (Podarcis pityusensis).
Extremadura es una comunidad autónoma española situada en la zona suroeste de la Península Ibérica. Está compuesta por las dos provincias más extensas de España: Cáceres y Badajoz. Extremadura limita al norte con las provincias de Salamanca, Ávila (Castilla y León), al sur con Huelva, Sevilla y Córdoba (Andalucía); al este, con Toledo y Ciudad Real (Castilla-La Mancha) y al oeste, con Portugal. Su capital es Mérida (antigua Augusta Emerita), ciudad reconocida por el Estatuto de Autonomía como sede de la Junta de Extremadura.
La población total de Extremadura es de 1.102.410 hab.[1] de los cuales, el 34% viven en las cinco ciudades más pobladas de la Comunidad Autónoma: Badajoz, Cáceres, Mérida, Plasencia y Don Benito. La región es la mayor productora de tabaco de Europa. Tiene varias denominaciones de origen tales como la torta del Casar, la torta de la Serena, el pimentón de la Vera o las cerezas del Valle del Jerte. Su territorio es cálido en el sur y templado, e incluso frío, en el norte. Está dotado de gran belleza medioambiental, sobre todo en el norte de la Comunidad y de un gran Patrimonio Histórico. Cuenta así mismo con un importante sector turístico, concentrado en las ciudades de Mérida, Cáceres, Trujillo, Plasencia, Jaraíz de la Vera o el Valle del Jerte. El pico más alto de la región es el Calvitero, situado en el noreste de la Provincia de Cáceres, con 2401 msnm.
Por Extremadura pasan dos de los ríos más importantes de la Península Ibérica: el Tajo, y el Guadiana. Gracias a ellos se produce una agricultura de calidad, con productos como pimentón, tabaco y arroz.
El Día de Extremadura se celebra el 8 de septiembre.

El clima dominante en Extremadura es el mediterráneo, pero matizado por la advección de masas de aire marítimo procedentes del Atlántico. Los centros de acción principales son el frente polar, que descarga sus masas de aire húmedas y el anticiclón de las Azores. En invierno a la región le alcanzan los efectos de los anticiclones térmicos que aparecen sobre La Mancha, que dan a la región un tiempo seco y frío, en esta situación son frecuentes las nieblas en el valle del Tajo y del Guadiana. No obstante, el murallón del Sistema Central dificulta la entrada de la mayoría de los ciclones cargados de lluvia que atraviesan la península debido al efecto barrera, mientras que el efecto foehn proporciona a la región vientos secos y cálidos, que pueden llegar a ser fuertes. Los días nublados son escasos, aunque hay grandes diferencias entre las montañas, del Sistema Central y el resto de la región. La insolación sobrepasa las 2.600 horas. Las situaciones de gota fría en otoño son raras, ya que estamos relativamente lejos de las principales masas de agua. Cuando se producen está asociadas a gotas frías de mayor radio situadas sobre el golfo de Cádiz. La mayoría de las lluvias entran en la región por el suroeste. La orografía influye decisivamente en el clima de algunas partes de la región, creando microclimas muy húmedos en las sierras del norte, particularmente en las comarcas de La Sierra de Gata, Valle del Ambroz, Hurdes, Valle del Jerte y la Vera, donde las precipitaciones son muy abundantes.

Dehesa extremeña en primavera.
Las precipitaciones son escasas en casi toda la región. La mayor parte de ella recoge menos de 600 mm anuales, y en el centro del valle del Guadiana no se alcanzan los 400 mm. En la sierra de Guadalupe de alcanzan los 1.000 mm, pero donde más lluvias caen son en las montañas del Sistema Central, donde se superan los 1.000 mm. El máximo se alcanza en la vertiente sur de la sierra de Gredos, donde se superan los 1.500 mm. Una de las características más notables, sobre todo en las regiones más secas es la irregularidad interanual. La época más lluviosa del año es la primavera, seguida del otoño. Son las épocas en las que llegan las masa de aire polar marítimo que trae el frente polar. El anticiclón de las Azores predomina en verano y aleja las lluvias. Encontramos tres, y hasta cuatro, meses de aridez en casi toda la región. A medida que ascendemos por las montañas los meses de aridez se reducen y en las montañas más altas quedan reducido a dos.
Las temperaturas presentan un patrón muy acusado de norte a sur. Las temperaturas medias anuales más frías se dan en el ángulo noroeste del Sistema Central donde se sitúan en torno a los 13 ºC. Aumentan progresivamente a medida que nos desplazamos hacia el sur. En resto del norte de Cáceres tiene unas medias anuales en torno a los 15 °C y el sur sobre los 16 °C. Badajoz tiene unas medias anuales en torno a 17 °C, que desciende ligeramente en Sierra Morena. Las temperaturas más altas se alcanzan en el centro del valle del Guadiana, donde se superan los 17 °C de media anual. El mes más frío es enero y el más caluroso agosto, pero salvo en las montañas del Sistema Central en ningún mes se alcanzan temperaturas medias bajo cero. No obstante, en todos los sistemas montañosos las mínimas absolutas sí pueden estar por debajo de cero, por lo se dan heladas esporádicas. El verano llega a ser muy caluroso en toda superando las medias los 25 °C.
Con estas características de precipitaciones y temperaturas que encontramos en Extremadura el balance hídrico es claramente negativo, con un mínimo muy acusado en verano y un largo periodo de recarga que no garantiza la total recuperación de los acuíferos en los años de sequía. Estamos en una región semiárida, que depende de las reservas de agua de las montañas, principalmente de las del sistema central, y de los grandes ríos de la región.

Vías pecuarias

Las vías pecuarias son rutas o itinerarios por los que hace siglo transitaba el ganado entre los pastos de verano en las montañas del norte y los pastos de invierno en las llanuras del sur. Estas vías se pueden clasificar por su anchura:
  • Cañada (75 metros).
  • Cordel (37,5 metros).
  • Vereda (20 metros)
  • Coladas-Descansaderos (según determine la clasificación).
En Extremadura, las vías pecuarias alcanzan una longitud de 7.200 kilómetros y ocupan una superficie aproximada de 30.000 hectáreas. Además, seis de las grandes cañadas de la red nacional atraviesan la región.[19]
El uso ganadero de estas vías ha decaído en la actualidad y hay factores como la circulación de vehículos o la urbanización, que pueden deteriorarlas e invadirlas. En este sentido, hay que trabajar para frenar este proceso, pero, sobre todo, porque estas vías tienen muchas posibilidades desde el punto de vista turístico y recreativo, esto es, son un recurso endógeno más de gran valor ambiental y cultural que es necesario rentabilizar para el Desarrollo Rural. El objetivo es reconvertir su uso específicamente ganadero en espacios de ocio en el medio rural recuperando con ello toda una cultura popular y profesional basada en la trashumancia.
Por todo ello, estas vías son un importante elemento para el Desarrollo Rural porque favorecen la fijación de la población en las zonas rurales, debido a su alto potencial en el desarrollo de actividades socioeconómicas como el turismo de naturaleza, la puesta en valor del patrimonio natural y cultural o la promoción de actividades artesanales.
Aragón (Aragón en aragonés, Aragó en catalán)[1] es una comunidad autónoma de España, resultante del reino histórico del mismo nombre y que comprende el tramo central del valle del Ebro, los Pirineos centrales y las Sierras Ibéricas. Está situada en el norte, y limita con Francia (Mediodía-Pirineos y Aquitania) y con las comunidades autónomas de Castilla-La Mancha, Castilla y León, Cataluña, La Rioja, Navarra y Comunidad Valenciana. Está reconocida en su Estatuto de autonomía como nacionalidad histórica.
El Reino de Aragón con el Condado de Barcelona, el Reino de Valencia y el Reino de Mallorca, entre otros territorios de los actuales países de Francia, Italia o Grecia entre otros, conformaron la histórica Corona de Aragón. Desde 1978 es una comunidad autónoma española, compuesta por las provincias de Huesca, Teruel y Zaragoza, y que se articula en 32 comarcas y 1 delimitación comarcal. Su capital es la ciudad de Zaragoza. El 23 de abril se celebra la festividad de San Jorge, día de Aragón.
Desde el 2 de agosto de 1999, Marcelino Iglesias Ricou (PSOE-Aragón) es el presidente autonómico de Aragón en coalición con el PAR.

Clima y vegetación

Formigal en invierno.
Aunque el clima de Aragón puede considerarse, en general, como continental moderado por las interferencias con el clima mediterráneo. Su irregular orografía hace que se creen varios climas o microclimas a lo largo y ancho de toda la comunidad. Desde la alta montaña del Pirineo central al norte, con hielos perpetuos (glaciares), hasta zonas esteparias o semidesérticas, como los Monegros, pasando por el clima continental intenso de la zona de Teruel-Daroca.
Paraje de los Monegros, de clima árido y temperaturas extremas.
Las características principales del clima aragonés son:[2]
  • La aridez, producto de una situación de cubeta encajada entre las cordilleras montañosas pirenaicas del norte y del Sistema Ibérico al sur, que hace descargar las lluvias en estas estribaciones elevadas y crea una situación central de ausencia de precipitaciones y contrastes de temperaturas, con estaciones extremas muy prolongadas con inviernos muy fríos y veranos calurosos, y de transición —primavera y otoño— cortas y variables, todo ello propio del clima continental específico de la península ibérica.
  • La irregularidad de las lluvias debida al componente climático mediterráneo, con alternancia de años secos y húmedos.
  • Las corrientes de aire que se encajonan en el valle medio del Ebro de noroeste a sureste (cierzo), que destaca por su intensidad y frecuencia, y de sureste a noroeste (bochorno).
Las temperaturas medias son muy dependientes de la altura. En el valle del Ebro los inviernos son relativamente moderados (aunque la sensación térmica disminuya mucho con el cierzo) y las temperaturas en verano pueden alcanzar los 40 °C. En las zonas de montaña los inviernos son más largos y las temperaturas medias pueden ser hasta 10 °C más bajas que en el valle.
Dos son los vientos más importantes de Aragón: el cierzo del norte y el bochorno de levante. El primero es un viento que recorre el valle del Ebro de noroeste a sureste y que puede presentar gran fuerza y velocidad. El segundo es un viento cálido, más irregular y suave procedente del sur-este.
La vegetación sigue las oscilaciones del relieve y del clima. Hay una gran variedad, ya sea vegetación silvestre o cultivos humanos. En las zonas altas se pueden encontrar bosques (pinos, abetos, hayas, robles), matorrales y prados, mientras que las zonas del valle del Ebro son explotadas para uso agrícola.
La Región de Murcia es una comunidad autónoma española, situada en el sudeste de la Península Ibérica, entre Andalucía (provincias de Granada y Almería) y la Comunidad Valenciana (provincia de Alicante), y entre la costa mediterránea y Castilla-La Mancha (provincia de Albacete). Su capital es la ciudad de Murcia, que es sede de los órganos institucionales regionales, con excepción de la Asamblea Regional, que tiene su sede en Cartagena.[1]
La población total de la Región de Murcia es de 1.461.979 hab.[2] de los que algo menos de un tercio vive en la capital y la mitad vive en los municipios de Murcia, Cartagena y Lorca. La región es la mayor productora de frutas, verduras y flores de Europa. Tiene viñedos importantes cerca de los municipios de Bullas, Yecla, y Jumilla, que poseen denominación de origen. Su territorio es cálido y en su mayoría semiárido; a pesar de ello, su agricultura es tradicionalmente de regadío. Cuenta así mismo con un importante sector turístico, concentrado en una costa con numerosos espacios vírgenes (muchos de ellos amenazados) y que posee la laguna salada del Mar Menor. Su industria destaca por el sector petro-químico (centrado en Cartagena) y la industria alimentaria. El pico más alto de la región está en el Macizo de Revolcadores, con 2.015 msnm.
Murcia es una región histórica del sureste de España que tradicionalmente ha comprendido, como reino de Murcia, las provincias de Albacete y Murcia.[3] Durante la Transición, Albacete pasó a la nueva Castilla-La Mancha, formándose la autonomía uniprovincial de la Región de Murcia.

 
La mayor parte de la Región de Murcia disfruta de un clima mediterráneo de tipo semiárido, con unos inviernos suaves (11 °C de media en diciembre y enero) y unos veranos calurosos (con máximas de 40 °C). La temperatura anual media es de 18 °C.
Posee unas precipitaciones medias escasas (de 300 a 350 mm anuales) debido a que su disposición orográfica (al este de las Cordilleras Béticas) dificulta la llegada de las borrascas atlánticas como consecuencia del llamado Efecto Föhn. La Región de Murcia cuenta con, entre 120 y 150 días al año donde el cielo está totalmente despejado. Abril y octubre son los meses con más precipitaciones, siendo frecuentes las trombas de agua en un solo día (Gota fría) especialmente en otoño.
Sin embargo, a pesar del predominio mediterráneo en cuanto a características termopluviométricas, la topografía variable de su territorio; donde alternan montañas, valles, depresiones, llanuras y litorales, originan una diversidad de matices dentro del dominio subtropical mediterráneo.[4] La distancia respecto al mar y el relieve hace que existan diferencias térmicas y pluviométricas entre la costa y el interior. Mientras que en el litoral las temperaturas rara vez descienden de 10 °C en los meses más fríos, en las comarcas del interior no se suele sobrepasar los 6 °C y sus precipitaciones son mayores (alcanzándose registros superiores a 700 mm anuales)[5] Esto sitúa a las sierras de la Comarca del Noroeste como el área murciana con mayor índice pluviométrico, frente a la costa meridional (Águilas, Puntas de Calnegre y Mazarrón) donde se dan los valores más bajos con menos de 300 mm anuales.
El récord absoluto de temperatura registrada en España fueron los 47,8 °C registrados en la ciudad de Murcia el día 29 de julio de 1876.[6] Murcia también ostenta el récord absoluto de temperatura máxima registrada en España en el siglo XX con los 47,2 °C registrados en el observatorio Murcia / Alfonso X el 4 de julio de 1994.[7]
En el invierno de 2005 llegó incluso a nevar en el litoral murciano.

[editar] Hidrografía


El río Segura a su paso por Archena.

El río Segura y el Puente de los Peligros en la ciudad de Murcia.
Categoría principal: Ríos de la Región de Murcia
La red hidrográfica de la Región de Murcia se compone de forma fundamental por el río Segura; que constituye el eje principal de la red de drenajes murciana, al que hay que añadir unos ejes secundarios estructurados en torno a sus afluentes:

Vista por satélite del Mar Menor.
Este sistema hídrico canaliza el 95% de las aguas que se recogen en la Región de Murcia, el resto son vertidas hacia la costa mediterránea a través de multitud de ramblas. Excepto una pequeña parte del norte del municipio de Yecla que pertenece a la cuenca del Júcar, y el extremo más occidental de los términos de Moratalla y Caravaca que vierten a la del Guadalquivir,[8] el resto del territorio murciano se encuentra bajo la unidad hidrológica del Segura.
El déficit de recursos hídricos que sufre la cuenca del Segura; motivado por ser una cuenca de régimen pluvial mediterráneo levantino, ha impulsado a lo largo del tiempo diversas iniciativas gubernamentales que pretendían solucionar o al menos paliar dicho déficit. Algunas de las más significativas son:
  • El trasvase Tajo-Segura, completado en 1979 y en servicio;
  • El trasvase del Ebro, incluido inicialmente en el Plan Hidrológico Nacional aprobado en 2005 y luego suprimido, que preveía trasvases desde dicho río a diversas cuencas deficitarias, entre otras la del Segura;
  • El Programa AGUA, actualmente en marcha, que se planteó como alternativa a los trasvases previstos en el Plan Hidrológico Nacional y que incluye, entre otras actuaciones, la construcción de plantas desalinizadoras.

Mares


Vista de la zona de las encañizadas del Mar Menor.
En la Región de Murcia se encuentra el lago natural más grande de España, la albufera del Mar Menor; que se trata de una laguna de agua salada situada junto al Mar Mediterráneo, constituyendo el lago salado más grande de Europa. Sus especiales características ecológicas y naturales hacen del Mar Menor un paraje natural único. De forma semicircular, está separado del Mar Mediterráneo por una franja de arena de 22 km de longitud y entre 100 y 1200 m de anchura, denominada La Manga del Mar Menor, comunicándose ambos "mares" por dos pasos naturales y uno artificial. La laguna ha sido designada por la Organización de las Naciones Unidas como Zona Especialmente Protegida de Importancia para el Mediterráneo. En su perímetro litoral cuenta con 73 km de costa en la que se van sucediendo playas de aguas transparentes y poco profundas (la profundidad máxima no es superior a 7 metros), y con 170 km² de superficie.
El litoral mediterréneo murciano, desde el punto de vista geomorfológico, presenta una gran riqueza de formas. El accidentado puzzle de relieves y depresiones del área que nos ocupa, bajo la acción de los procesos de modelado que han actuado a lo largo de los tiempos, ha dado lugar a los diferentes tipos de costas que actualmente se pueden contemplar. De los 258 km de línea de costa, el 26,19% (67,6 km) es acantilado alto (de más de 20 m de altura), el 11,82% (11,82 km) es acantilado medio (entre 2 y 20 m de altura), el 6,55% (16,9 km) es costa rocosa baja (menos de 2 m de altura) y el 32,62% (84,2 km) son playas.[9]
El litoral de la Región de Murcia dispone de diversas islas, todas ellas de pequeño tamaño y deshabitadas siendo muchas de origen volcánico, destacando el conjunto de islas que se encuentran dentro del Mar Menor (Isla Mayor, Isla Perdiguera, etc.), y las islas que están en pleno Mar Mediterráneo (la Isla Grosa, Islas Hormigas, Isla de Escombreras, Isla de Mazarrón, Isla del Fraile, etc.).
Expertos han señalado la importancia de la biodiversidad de la Región de Murcia, motivada por sus especiales condiciones geográficas y climatológicas en un territorio relativamente pequeño. La cubierta vegetal existente está cifrada entre 50 y 70 especies por Km2, además de poseer una alta densidad de endemismos locales, incluidos ibero-africanismos, algo que motivó a que la Red Natura 2000 declarase protegidas 72 áreas murcianas de alto valor ecológico, de un total de 276 existentes en España.[10]
La costa mediterránea y el Mar Menor centran gran parte de los espacios protegidos, el objetivo es preservar los valores naturales de una de las costas mediterráneas menos afectadas por la colmatación urbanística en España, aunque también se hallan importantes espacios protegidos en el interior. La presión urbana o la explotación agrícola intensiva son los principales peligros que se ciernen sobre el medio ambiente murciano. Estas prácticas constituyen todo un riesgo teniendo en cuenta que estamos ante una región de grandes contrastes que la dotan de una riqueza biológica y ambiental considerable.
Espacios naturales en la costa
La principal protección se dedica a las inmediaciones del Mar Menor, la zona costera de la Bahía de Mazarrón y de los hábitats en las zonas litorales de monte.
Espacios naturales en el interior
Existen además diversas zonas para la protección de aves (ZEPA):Estepas de Yecla; Sierra de La Fausilla; Sierra de Ricote y La Navela; Sierra de Mojantes; Sierra de la Almenara, Moreras y Cabo Cope; Sierras de Burete, Lavia y Cambrón; Sierra del Molino, Embalse del Quípar y Llanos del Cagitán; Sierra de Moratalla; Sierras de Altaona y Escalona; Llano de las Cabras; Sierra del Gigante - Pericay, Lomas del Buitre - Río Luchena y Sierra de La Torrecilla.
Así como lugares de importancia comunitaria (LIC): Sierras y Vega Alta del Segura; Ríos Alhárabe y Moratalla, Revolcadores; Sierra de Villafuerte; Sierra del Gavilán; Casa Alta-Las Salinas; Sierra de la Lavia; Sierra del Gigante; Sierra de La Tercia; Cabezo de Roldán; Sierra de La Fausilla; Sierra de Ricote-La Navela; Sierra de Abanilla; Río Chícamo. Minas de La Celia; Cueva de Las Yeseras; Lomas del Buitre y Río Luchena; Sierra de Almenara; Sierra del Buey; Sierra del Serral; Cuerda de la Serrata; Cabezo de la Jara y Rambla de Nogalte; Cabezos del Pericón; Rambla de la Rogativa; Yesos de Ulea; Río Quípar; Sierra de las Victorias; Río Mula y Río Pliego; Sierra de En medio; y Sierra de La Torrecilla. Además se han propuesto los siguientes espacios marinos: Medio Marino y Franja litoral sumergida de la Región de Murcia.
Castilla-La Mancha es una comunidad autónoma española. Está formada por las provincias de Albacete, Ciudad Real, Cuenca, Guadalajara y Toledo. Limita con Castilla y León, Comunidad de Madrid, Aragón, Comunidad Valenciana, Región de Murcia, Andalucía y Extremadura.
Es la heredera de la región histórica de Castilla la Nueva, exceptuando a la provincia de Madrid, que se decidió que constituyera una comunidad autónoma uniprovincial separada de Castilla-La Mancha sin celebración de referéndum como en el caso de otras comunidades, tras la división territorial de España posterior a la promulgación de la Constitución de 1978, e incluye la totalidad de La Mancha, al incorporarse la provincia de Albacete (formaba parte de Murcia).[1]
Se rige mediante un Estatuto, aprobado en 1982 y cuya última reforma, que data de 2007,[2] está en proceso de aprobación en el Congreso de los Diputados. El estatuto establece que el poder regional es ejercido por la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, presidida en la actualidad por José María Barreda Fontes, del PSOE. Ese mismo partido ostenta la mayoría absoluta en las Cortes de Castilla-La Mancha, formadas por 49 diputados. El Partido Popular es el principal partido de la oposición.
El clima de Castilla-La Mancha es mediterráneo con un marcado carácter continental, denominado mediterráneo continentalizado.
Es parecido al clima mediterráneo típico pero con características de climas continentales, de temperaturas más extremas. Este clima no recibe la influencia del mar, por lo que las temperaturas son mucho más extremas, veranos con mucho calor e inviernos bastante fríos con una oscilación de 18,5 °C. La estación estival es la más seca y se superan con gran frecuencia los 30 °C, alcanzándose esporádicamente más de 35 °C. Sin embargo, en invierno es frecuente que las temperaturas bajen de los 0 °C, produciéndose heladas en las noches despejadas de nubes y nevadas esporádicas.
Inicio > Lugares > Guadalajara

Guadalajara

Sus paisajes de espectacular belleza, moteados de castillos de origen medieval, son uno de los mayores atractivos de la provincia. Viajar a la Alcarria siguiendo los pasos de Cela o conocer esa singular arquitectura que caracteriza a los célebres Pueblos de la Arquitectura Negra. El contacto con la naturaleza, sus alojamientos rurales de enorme encanto y su exquisita atención, la cuidada gastronomía de la tierra y sus pequeños pueblos llenos de encanto, son el reclamo que hacen de Guadalajara, una provincia de obligada visita.
Parque Natural Hayedo de Tejera NegraGuadalajara es la provincia castellanomanchega situada más al Norte, al abrigo de los sistemas Ibérico y Central que configuran un relieve abrupto que sólo se abre al suroeste, hacia las provincias de Madrid, con la que se une de forma natural por medio del llamado corredor del Henares.
Una buena muestra de la belleza natural que atesora, la encontrarás visitando los pueblos de la arquitectura negra, que nos demuestran cómo se usaban los materiales del entorno. Los paisajes que nos ofrece esta provincia son de los más bellos que podemos hallar en Castilla - La Mancha.
Uno de los más bellos parajes protegidos, el Hayedo de Tejera Negra, que constituye una de las formaciones de Fagus sylvatica más meridionales de Europa, instalado allí por aprovechar unas condiciones microclimáticas locales únicas.
Parque Natural del Alto Tajo (Guadalajara)También está protegido en esta provincia el mayor espacio natural con figura de protección de Castilla - La Mancha: el Parque Natural del Alto Tajo que en sus 105.721 hectáreas, ocupa territorios de 35 municipios de Guadalajara y 2 de Cuenca.
Este amplio espacio nos ofrece extensas planicies incididas por la red fluvial, sobre todo el Tajo y el Gallo, que con el paso del tiempo han ido creando profundas gargantas y hoces en épocas geológicas recientes. A la vez los pinos, robles, quejigos y sabinas son las especies que presentan un porte de mayor entidad, aportando unos tonos verdes y ocres que le dan un tono característico al paisaje según la época del año.
La Hoz de Pelegrina en el Parque Natural del Barranco del Río Dulce, en las Altas Tierras de Sigüenza también es un lugar cuya visita es recomendada por su riqueza y variada biodiversidad además de por su estado de conservación.
La provincia de Albacete cuenta con un gran número de enclaves de gran belleza natural y paisajística como el Parque Natural de las Lagunas de Ruidera, que constituye un rosario de quince lagunas unidas entre sí a lo largo de veinticinco kilómetros, el Parque Natural del Calar del Río Mundo y la Sima, supone unos de los lugares más visitados por su extraordinaria belleza.
De una belleza espectacular son los paisajes formados por el río Júcar a su paso por la provincia de Albacete, profundos cañones de paredes escarpadas, que interrumpen la extensa llanura. El río Cabriel de transparentes aguas, dibuja el límite con la provincia de Valencia. La provincia de Albacete cuenta con numerosos embalses como son el embalse de Camarillas, Talave, Fuensanta, Cenajo, El Molinar, donde se puede practicar la pesca y diferentes deportes de aventura.
De no menos belleza son sus poblaciones entre las que destacan: Alcalá del Júcar, Almansa, Alcaraz, Chinchilla de Montearagón, Letur, Villarrobledo, Hellín, declaradas Conjunto Histórico Artístico.
La provincia de Cuenca sorprende por su diversidad paisajística: su llanura manchega contrasta con su serranía, ambas sin duda de enorme belleza. Desde su capital, Ciudad Patrimonio de la Humanidad, repleta de contrastes, y situada en el centro de la provincia, se puede visitar cada una de sus comarcas naturales: La Alcarria Conquense (Alcarria Mágica), la Mancha, la Manchuela y la Serranía, son espacios que en su diversidad natural, ofrecen al visitante diferentes oportunidades de conocer una misma tierra. 
Los paisajes de la provincia de Toledo se dibujan diversos en cada comarca, su llanura de La Mancha toledana contrasta con su orografía de los Montes de Toledo y el Valle del Tiétar. Su capital, la imperial ciudad de Toledo, declarada Ciudad Patrimonio de la Humanidad. La gastronomía, basada en guisos de productos de la tierra y carne de caza complementa una estancia aderezada con visita a lugares monumentales y de ancestral historia.