El País Vasco o Euskadi es una comunidad autónoma española, situada en el extremo nororiental de la franja cantábrica, lindando al norte con el mar Cantábrico y Francia (Aquitania), al sur con La Rioja, al oeste con Cantabria y Castilla y León y al este con Navarra. Lo integran las provincias (denominadas territorios históricos en el ordenamiento autonómico) de Álava, Guipúzcoa y Vizcaya agrupando a 251 municipios: 51, 88 y 112, respectivamente.
En el pasado, las provincias que componen el actual País Vasco fueron conocidas también como Provincias Vascas, Provincias Forales, Provincias Exentas (hasta 1841), Provincias Vascongadas, o simplemente, Vascongadas. En la actualidad, la denominación Comunidad Autónoma Vasca (CAV) es utilizada con frecuencia, especialmente en la propia comunidad autónoma y Navarra, ya que las denominaciones Euskadi y País Vasco también han sido usadas históricamente,[3] [4] desde su creación con la grafía Euzkadi en el siglo XIX la primera, y antes de 1897 la segunda,[5] [6] para nombrar un concepto diferente al de la comunidad autónoma, el de Vasconia o Euskal Herria.
También Navarra tiene derecho a integrarse en esta comunidad autónoma, en el supuesto de que decida su incorporación de acuerdo con lo dispuesto en la disposición transitoria cuarta de la Constitución española, y reglamentado en el Amejoramiento del Fuero, si bien no ha ejercido nunca dicho derecho. Las relaciones entre ambas comunidades han sido de carácter muy variado desde la Transición.
El País Vasco tiene una extensión total de 7.234 km²,[7] y una población actual de 2.155.546 habitantes (INE 2008),[8] con una densidad de población de 295,0 hab/km². Oficiosamente, su capital es Vitoria, en Álava, donde se encuentran el Parlamento y la sede del Gobierno Vasco,[1] mientras que la ciudad más poblada es Bilbao.
Gracias a ser uno de los focos iniciales de la revolución industrial en España, la población del País Vasco tuvo un gran crecimiento desde mediados del siglo XIX hasta principios de los años 1970, recibiendo una gran inmigración de otras regiones españolas. La primera oleada de inmigrantes fue consecuencia de la revolución industrial de Vizcaya. Durante los años 50 y, sobre todo, 60, coincidiendo con la etapa del Desarrollismo, se produjo la segunda gran oleada de inmigrantes provenientes del resto de España que se trasladaron al País Vasco en busca de trabajo. Su elevado número y su mezcla con los autóctonos (parte de los cuales provenían de la primera oleada de inmigración de finales del siglo XIX) produjo la actual sociedad vasca [35]
Sin embargo, la reconversión industrial derivada de la crisis industrial de los años 80 y el descenso de natalidad provocaron que el País Vasco retrocediera demográficamente y fuera una región con crecimiento negativo desde la Transición, manteniéndose esta tendencia a pesar de la bonanza económica experimentada desde mediados de los años 90 con indicadores de PIB superiores a la media europea.
Así, mientras en el periodo 1981-2006 la población española crecía en un +18,46%, el País Vasco presentaba una recesión demográfica del -0,05%. La provincia de Álava, la provincia que menos creció en términos demográficos con la revolución industrial, es la única que no ha perdido población desde los años 1970, mientras que la que porcentualmente más ha perdido ha sido Vizcaya, que fue la que más creció en esa época. La tasa de crecimiento poblacional actualmente es del 0,54%, y la esperanza de vida es de 76,4 años para los hombres y 83,7 años para las mujeres.[36]
Según el censo INE 2007, el País Vasco cuenta con un 4,6% de extranjeros, lo que representa uno de los porcentajes más bajos de España y constituye menos de la mitad de la media nacional (10,0%).[37] Entre éstos, son predominantes los iberoamericanos, los marroquíes, los rumanos y los portugueses.
jueves, 17 de marzo de 2011
Castilla y León es una comunidad autónoma española constituida en 1983 cuyo territorio se sitúa en la parte norte de la meseta de la península Ibérica y se corresponde mayoritariamente con la parte española de la cuenca hidrográfica del Duero. Está compuesta por las provincias de Ávila, Burgos, León, Palencia, Salamanca, Segovia, Soria, Valladolid y Zamora. Es la comunidad autónoma con mayor extensión de España y la tercera región más extensa de la Unión Europea.[3] Tal y como el Estatuto de Autonomía de Castilla y León declara en su preámbulo (2007):
Uno de los grandes rasgos a destacar es que en Castilla y León se encuentra más del 60% de todo el patrimonio (arquitectónico, artístico,...) existente en España.[5] Lo que se traduce en: 8 bienes patrimonio de la humanidad, 112 conjuntos históricos, 400 museos, 300 castillos, de los cuales 16 son considerados de alto valor histórico,[6] [7] 11 catedrales y la mayor concentración de arte románico del mundo.[8]
Según datos del INE de 2007, su índice de desarrollo humano (0.965),[9] es el 4º mayor de España, y se encuentra por delante del de países como Holanda, Suecia y Francia.[10
Castilla y León tiene un clima mediterráneo continentalizado, con inviernos largos y fríos, con temperaturas medias de entre 4 y 7 °C en enero y veranos cortos y calurosos (medias de 19 a 22º), pero con los tres o cuatro meses de aridez estival característicos del clima mediterráneo. La pluviosidad, con una media de 450-500 mm anuales, es escasa, acentuándose en las tierras más bajas.
La elevada altitud de la Meseta y sus montañas acentúa el contraste entre las temperaturas del invierno y el verano, así como las del día y la noche.
"La Comunidad Autónoma de Castilla y León surge de la moderna unión de los territorios históricos que componían y dieron nombre a las antiguas coronas de León y Castilla."
El Estatuto de Autonomía define una serie de valores esenciales y símbolos de los habitantes de Castilla y León, como su patrimonio lingüístico (aludiendo a la lengua castellana y al resto de lenguas habladas en la comunidad: el leonés y el gallego) o su patrimonio histórico, artístico y natural. Entre los símbolos se encuentran el blasón, la bandera, el pendón, el himno (pese a que no existe), al tiempo que el 23 de abril queda definido como Día de Castilla y León, en conmemoración de la derrota sufrida por los ejércitos de las Comunidades de Villa y Tierra castellanas en la batalla de Villalar durante la Guerra de las Comunidades, en 1521.Estatuto de Autonomía de Castilla y León[4]
Uno de los grandes rasgos a destacar es que en Castilla y León se encuentra más del 60% de todo el patrimonio (arquitectónico, artístico,...) existente en España.[5] Lo que se traduce en: 8 bienes patrimonio de la humanidad, 112 conjuntos históricos, 400 museos, 300 castillos, de los cuales 16 son considerados de alto valor histórico,[6] [7] 11 catedrales y la mayor concentración de arte románico del mundo.[8]
Según datos del INE de 2007, su índice de desarrollo humano (0.965),[9] es el 4º mayor de España, y se encuentra por delante del de países como Holanda, Suecia y Francia.[10
Castilla y León tiene un clima mediterráneo continentalizado, con inviernos largos y fríos, con temperaturas medias de entre 4 y 7 °C en enero y veranos cortos y calurosos (medias de 19 a 22º), pero con los tres o cuatro meses de aridez estival característicos del clima mediterráneo. La pluviosidad, con una media de 450-500 mm anuales, es escasa, acentuándose en las tierras más bajas.
- Factores climáticos
Traje de folclóre en las Fiestas de San Juan en Soria
- Regiones climáticas
- Al norte, en la parte más elevada de la cordillera Cantábrica, se aprecia un clima atlántico, de suaves inviernos y veranos templados, mientras que en las zonas menos elevadas de la misma sierra, el terreno muestra las características típicas de las regiones atlánticas de montaña, con inviernos muy fríos.
- La parte central de la Meseta está dominada por el clima mediterráneo continental, con veranos calurosos e inviernos especialmente severos, menos la parte este de Zamora, dominada por un clima todavía mucho más seco.
- En las zonas montañosas del nordeste, el este y el sur, el clima es típicamente mediterráneo de montaña, con lluvias poco abundantes, veranos calurosos e inviernos fríos.
Galicia es una comunidad autónoma española, definida en el artículo primero de su Estatuto de autonomía como una nacionalidad histórica.[5] Está situada al noroeste de la Península Ibérica y formada por las provincias de La Coruña, Lugo, Orense y Pontevedra. Geográficamente, limita al norte con el mar Cantábrico, al sur con Portugal, al oeste con el océano Atlántico y al este con el Principado de Asturias y con la comunidad de Castilla y León (provincias de Zamora y de León).
A Galicia pertenecen el archipiélago de las islas Cíes, el archipiélago de Ons, y el archipiélago de Sálvora, así como otras islas como Cortegada, Arosa, las Sisargas, o las Malveiras.
Galicia posee unos 2.796.089 habitantes (INE 2009), con una distribución poblacional que aglomera la mayor parte en las franjas costeras comprendidas entre Ferrol y La Coruña en el noroeste y entre Villagarcía y Vigo en el suroeste. Santiago de Compostela es la capital de Galicia, dentro de la provincia de La Coruña. Vigo, que se encuentra en la provincia de Pontevedra, es el municipio más poblado de Galicia con 297.332 habitantes (INE 2009).
El himno de Galicia, Os Pinos, elaborado por Eduardo Pondal, se refiere a Galicia como la nación de Breogán, héroe mitológico celta. El himno surgió en La Habana, Cuba, y se interpretó por primera vez en esa ciudad con música de Pascual Veiga, en 1907.
Galicia mantiene una buena cantidad de cursos fluviales. En general, y debido a su pequeñez, salvo el Miño en su desembocadura o en los muchos embalses, los ríos no son navegables (excepción hecha para pequeñas barcas en el tramo final sin pendiente de algunos, que propicia la celebración de fiestas semi-acuáticas como las llamadas "zaleas").
Vinculado con su hidrografía destaca la Reserva de la Biosfera Terras do Miño que se extiende por la cuenca alta del río Miño, en la provincia de Lugo y comprende los territorios pertenecientes a los Ayuntamientos de Ourol, O Valadouro, Muras, Alfoz, Mondoñedo, Abadín, Xermade, Vilalba, A Pastoriza, Riotorto, Guitiriz, Cospeito, Meira, Begonte, Rábade, Castro de Rei, Outeiro de Rei, Pol, Lugo, Friol, Castroverde, Guntín, O Corgo, Baralla, O Páramo y Láncara.
Son ríos muy cortos en la vertiente cantábrica y algo más largos en la atlántica, con las excepciones nuevamente del Miño y el Sil que tienen una longitud de varios cientos de kilómetros.
En Galicia existen muchos embalses para la producción de energía eléctrica, debido al caudal, pendiente y angostura, lo que produce también el fenómeno de los cañones, como los célebres cañones del Sil (muchos de ellos aprovechados para embalses).
Dentro del aprovechamiento de la tierra se fueron introduciendo diversos cultivos, pero respecto a la cantidad de tierra dedicada compiten con los pastos debido a la presión del aprovechamiento económico del ganado.
Galicia es una fuerte potencia de riqueza forestal para España. A pesar de los incendios forestales que queman muchas hectáreas todos los años, la madera producida en Galicia es una importante fuente de ingresos, así como la pasta de celulosa procedente de maderas blandas. La región es una zona de transición entre tres climas y sus biotopos:
Los animales que se ven tópicamente como más característicos de Galicia son domésticos, y corresponden a las explotaciones ganaderas. Sin embargo, los bosques y montes gallegos albergan una variedad de pequeños mamíferos (liebres, conejos) y otros no tan pequeños (como jabalíes o corzos) que son aprovechados en las temporadas de caza.
Dentro de las aves, cabe citar los varios sitios de paso o invernada, zonas ZEPA, etc, como la de la Ría de Ribadeo.
Cabe mencionar la raza de caballos autóctona de Galicia (caballo de pura raza gallega), y la gallina autóctona de Mos (galiña de Mos), que se encuentra en peligro de extinción, aunque el número de ejemplares ha aumentado considerablemente en 7 años.[4
A Galicia pertenecen el archipiélago de las islas Cíes, el archipiélago de Ons, y el archipiélago de Sálvora, así como otras islas como Cortegada, Arosa, las Sisargas, o las Malveiras.
Galicia posee unos 2.796.089 habitantes (INE 2009), con una distribución poblacional que aglomera la mayor parte en las franjas costeras comprendidas entre Ferrol y La Coruña en el noroeste y entre Villagarcía y Vigo en el suroeste. Santiago de Compostela es la capital de Galicia, dentro de la provincia de La Coruña. Vigo, que se encuentra en la provincia de Pontevedra, es el municipio más poblado de Galicia con 297.332 habitantes (INE 2009).
El himno de Galicia, Os Pinos, elaborado por Eduardo Pondal, se refiere a Galicia como la nación de Breogán, héroe mitológico celta. El himno surgió en La Habana, Cuba, y se interpretó por primera vez en esa ciudad con música de Pascual Veiga, en 1907.
Galicia mantiene una buena cantidad de cursos fluviales. En general, y debido a su pequeñez, salvo el Miño en su desembocadura o en los muchos embalses, los ríos no son navegables (excepción hecha para pequeñas barcas en el tramo final sin pendiente de algunos, que propicia la celebración de fiestas semi-acuáticas como las llamadas "zaleas").
Vinculado con su hidrografía destaca la Reserva de la Biosfera Terras do Miño que se extiende por la cuenca alta del río Miño, en la provincia de Lugo y comprende los territorios pertenecientes a los Ayuntamientos de Ourol, O Valadouro, Muras, Alfoz, Mondoñedo, Abadín, Xermade, Vilalba, A Pastoriza, Riotorto, Guitiriz, Cospeito, Meira, Begonte, Rábade, Castro de Rei, Outeiro de Rei, Pol, Lugo, Friol, Castroverde, Guntín, O Corgo, Baralla, O Páramo y Láncara.
Son ríos muy cortos en la vertiente cantábrica y algo más largos en la atlántica, con las excepciones nuevamente del Miño y el Sil que tienen una longitud de varios cientos de kilómetros.
En Galicia existen muchos embalses para la producción de energía eléctrica, debido al caudal, pendiente y angostura, lo que produce también el fenómeno de los cañones, como los célebres cañones del Sil (muchos de ellos aprovechados para embalses).
Flora
Galicia tiene un gran porcentaje de bosque, y es una de las comunidades con más bosques, sin embargo, la mayor parte de ellos permanecen abandonados.[43] En los bosques se desenvuelven importantes especies forestales en estado natural, se ve en las últimas décadas que las características boscosas están cambiando debido a la importación del eucalipto, quedando un número de fragas reducido, en particular en el centro-norte de la provincia de Lugo y el norte de la provincia de La Coruña (Fragas del Eume).Dentro del aprovechamiento de la tierra se fueron introduciendo diversos cultivos, pero respecto a la cantidad de tierra dedicada compiten con los pastos debido a la presión del aprovechamiento económico del ganado.
Galicia es una fuerte potencia de riqueza forestal para España. A pesar de los incendios forestales que queman muchas hectáreas todos los años, la madera producida en Galicia es una importante fuente de ingresos, así como la pasta de celulosa procedente de maderas blandas. La región es una zona de transición entre tres climas y sus biotopos:
- atlántico, con bosques de robles, abedules, alisos comunes, etc.;
- mediterráneo, principalmente en los valles interiores de los grandes ríos, con elementos significativos como estepas, alcornoques, arbutus, etc.;
- continental bastante suavizado, con elementos puntuales como tejos, acebos, algunos abetos (alóctonos), pinos rojos, etc.;
- llegada del castaño europeo (Castanea sativa) con los romanos, rápidamente aclimatado y ahora ya considerado como autóctono;
- llegada de las repoblaciones de Pino Rodeno (Pinus pinaster), con el tiempo llamado incluso pino de Galicia o pino gallego, desde el descubrimiento de América, sobre todo para la construcción de barcos;
- llegada de las repoblaciones de eucalipto (especialmente Eucalyptus globulus), desde el franquismo, aún contemplado como especie alóctona, principalmente para abastecer de materia prima a ENCE, la papelera de Pontevedra.
[editar] Fauna
Existen en Galicia 262 especies de vertebrados inventariados, de los que 12 son peces de aguas dulces, 15 anfibios, 24 reptiles, 152 aves y 59 mamíferos.[44]Los animales que se ven tópicamente como más característicos de Galicia son domésticos, y corresponden a las explotaciones ganaderas. Sin embargo, los bosques y montes gallegos albergan una variedad de pequeños mamíferos (liebres, conejos) y otros no tan pequeños (como jabalíes o corzos) que son aprovechados en las temporadas de caza.
Dentro de las aves, cabe citar los varios sitios de paso o invernada, zonas ZEPA, etc, como la de la Ría de Ribadeo.
Cabe mencionar la raza de caballos autóctona de Galicia (caballo de pura raza gallega), y la gallina autóctona de Mos (galiña de Mos), que se encuentra en peligro de extinción, aunque el número de ejemplares ha aumentado considerablemente en 7 años.[4
La Comunidad Valenciana (en valenciano y oficialmente Comunitat Valenciana) es una comunidad autónoma de España, situada en el este de la Península Ibérica. Bañada por el mar Mediterráneo, está formada por las provincias de Alicante, Castellón y Valencia. Limita al norte con Cataluña y Aragón, al oeste con Castilla-La Mancha y Aragón, y al sur con la Región de Murcia.
El territorio, que coincide en su mayor parte con el histórico Reino de Valencia, ha recibido diversas denominaciones en el transcurso del tiempo: así, a finales del siglo XIX se conocía como Región Valenciana y a partir de la década de 1960 se ha venido empleando la forma no oficial de País Valenciano. También se usan los términos antiguo Reino de Valencia y, por abreviar, Valencia, aunque este último puede llevar a confusión con la ciudad de Valencia o con la provincia de Valencia (véase al respecto el artículo sobre denominaciones de la Comunidad Valenciana). El estatuto de autonomía en su artículo primero, define a la Comunidad Valenciana como nacionalidad histórica.[1
El territorio, que coincide en su mayor parte con el histórico Reino de Valencia, ha recibido diversas denominaciones en el transcurso del tiempo: así, a finales del siglo XIX se conocía como Región Valenciana y a partir de la década de 1960 se ha venido empleando la forma no oficial de País Valenciano. También se usan los términos antiguo Reino de Valencia y, por abreviar, Valencia, aunque este último puede llevar a confusión con la ciudad de Valencia o con la provincia de Valencia (véase al respecto el artículo sobre denominaciones de la Comunidad Valenciana). El estatuto de autonomía en su artículo primero, define a la Comunidad Valenciana como nacionalidad histórica.[1
Clima
La Comunidad Valenciana esta bañada en toda su costa por el Mar Mediterráneo del que recibe el nombre su clima, que en la Comunidad Valenciana suele ser suave, sobre todo en la costa. Sin embargo, no en todo el territorio se da el mismo tipo de clima mediterráneo, de modo que encontramos:- Clima mediterráneo típico: se extiende por todo el litoral norte y centro de la Comunidad, tiene inviernos no muy fríos debido a la característica suavizadora de temperatura que hace el mar, los veranos son largos bastante secos y calurosos, con máximas en torno a los 30 °C; respecto a precipitaciones se concentran en primavera y otoño, con riesgos de gota fría en esta última estación. Las ciudades representativas de este clima son Castellón, Gandía, Torrente, Sagunto y Valencia.
- Clima mediterráneo continentalizado: es un clima de transición entre el continental y el mediterráneo típico, propio del interior de la Península Ibérica. Los inviernos son fríos, los veranos son más cálidos que en el clima mediterráneo típico con temperaturas máximas que en algunas zonas alcanzan los 35 °C, y las precipitaciones también escasas pero mejor distribuidas a lo largo del año, en invierno pueden ser en forma de nieve. Las ciudades representativas de este clima son Requena y Villena, y en menor medida Alcoy, Elda y Játiva.
- Clima mediterráneo seco: se dan desde el norte de la provincia de Alicante hasta el extremo sur limitando con la Región de Murcia, las temperaturas son muy cálidas en verano y en invierno son muy suaves 10 a 13 °C. Las precipitaciones son muy escasas: conforme nos dirigimos hacia el sur de la provincia de Alicante aparece un clima más bien árido con inviernos muy suaves en torno a los 12 °C, con veranos muy largos, muy secos y muy calurosos con temperaturas máximas de más de 30 °C, las escasísimas precipitaciones que caen suelen darse en las estaciones de transición (otoño y primavera). Las ciudades más representativas de este clima son Alicante, Benidorm, Elche, Orihuela y Torrevieja.
- Clima de montaña: se da en las zonas más altas de la Comunidad, junto con el mediterráneo continentalizado. El clima de montaña se rige por la altitud, factor que influye en la temperatura y las precipitaciones. Estas suelen ser más abundantes y en forma de nieve durante el invierno. Una ciudad representativa de este clima es Morella
La Comunidad de Madrid es una comunidad autónoma de España situada en el centro de la Península Ibérica y, dentro de ésta, en el centro de la Meseta Central. Limita con las provincias de Guadalajara, Cuenca, Toledo (Castilla-La Mancha), Ávila y Segovia (Castilla y León). La Comunidad de Madrid es uniprovincial, por lo que no existe Diputación. Su capital, Madrid, es también la capital de España. Su población estimada es de 6.445.499 habitantes (INE 2010), la cual se concentra en el área metropolitana.
Esta comunidad, que forma parte del territorio histórico de la región de Castilla, posee una posición central en la red de medios de transportes de España. Tiene una de las economías más importantes del país, condición motivada en gran parte por albergar la capital del Estado.[1] Y tras un crecimiento continuado durante la última década, acercándose a Cataluña, la 1ª economía española en PIB, en 2009 el PIB de Madrid representa ya el 18% del PIB de España, según el INE.[2] [3] Aunque según otro estudio, ya es la 1ª economía regional de España con un PIB de 211.174,5 mill. de euros.[4] [5] Según datos del INE de 2007, su índice de desarrollo humano regional, (0.983),[6] es el 2º mayor de España, y se encuentra por delante del de Noruega, el país del mundo con mayor IDH.[7] Asimismo, cuenta con un rico patrimonio artístico y natural, con 3 bienes Patrimonio de la Humanidad: el Monasterio y Sitio de El Escorial, la Universidad y casco histórico de Alcalá de Henares, y finalmente, el Paisaje cultural de Aranjuez.
La conformación de la actual comunidad autónoma vino precedida de un intenso debate político, en el contexto preautonómico de los años 1970. En un principio, se planteó la posibilidad de que la provincia formara parte de la comunidad de Castilla-La Mancha, si bien con un estatuto especial, dadas sus especiales condiciones al albergar la capitalidad del Estado. En el año 1981,[8] se resolvió finalmente su desvinculación de esta región, heredera de la antigua Castilla la Nueva, a la que Madrid pertenecía desde el siglo XIX; y, en 1983, se constituyó la actual comunidad autónoma.
La Villa de Madrid fue elegida entonces capital de la comunidad, si bien han surgido diferentes iniciativas para que otras ciudades alberguen la capitalidad. Es el caso de Alcalá de Henares, que presentó oficialmente su candidatura en los primeros años 1980 y, más recientemente, de Getafe, que en 2006 anunció su aspiración de arrebatarle el título de capital a la Villa de Madrid.[9
Hoy el tiempo en Comunidad Valenciana: nuboso por la mañana y poco nuboso por la tarde, la temperatura máxima será de 15 Cº y la temperatura mínima será 11 Cº con una media que rondará los 13 Cº.
En cuanto al tanto por ciento de posibilidades de lluvia estará rondando el 0%.
El viento en será de componente oeste a una velocidad de 5 kml/h.
A pesar de su reducida superficie (8.021,80 km²), la Comunidad de Madrid presenta dos climas diferenciados, consecuencia de su ubicación entre el Sistema Central y el valle del Tajo:
En cuanto a récords meteorológicos, la temperatura máxima absoluta alcanzada en la Comunidad de Madrid se dio el 31 de julio de 1878 en el Observatorio Astronómico de Madrid, cuando se llegó a los 44,3 °C.[23] La temperatura mínima absoluta de la región (registrada en una estación meteorológica homologada) se dio el 25 de diciembre de 1962 en el Puerto de Navacerrada (1.858 m) cuando se alcanzaron los -20,3 °C.[24] La precipitación máxima en 24 horas se produjo en este mismo puerto de montaña el 21 de enero de 1996, cuando cayeron 150,0 mm.[25
Esta comunidad, que forma parte del territorio histórico de la región de Castilla, posee una posición central en la red de medios de transportes de España. Tiene una de las economías más importantes del país, condición motivada en gran parte por albergar la capital del Estado.[1] Y tras un crecimiento continuado durante la última década, acercándose a Cataluña, la 1ª economía española en PIB, en 2009 el PIB de Madrid representa ya el 18% del PIB de España, según el INE.[2] [3] Aunque según otro estudio, ya es la 1ª economía regional de España con un PIB de 211.174,5 mill. de euros.[4] [5] Según datos del INE de 2007, su índice de desarrollo humano regional, (0.983),[6] es el 2º mayor de España, y se encuentra por delante del de Noruega, el país del mundo con mayor IDH.[7] Asimismo, cuenta con un rico patrimonio artístico y natural, con 3 bienes Patrimonio de la Humanidad: el Monasterio y Sitio de El Escorial, la Universidad y casco histórico de Alcalá de Henares, y finalmente, el Paisaje cultural de Aranjuez.
La conformación de la actual comunidad autónoma vino precedida de un intenso debate político, en el contexto preautonómico de los años 1970. En un principio, se planteó la posibilidad de que la provincia formara parte de la comunidad de Castilla-La Mancha, si bien con un estatuto especial, dadas sus especiales condiciones al albergar la capitalidad del Estado. En el año 1981,[8] se resolvió finalmente su desvinculación de esta región, heredera de la antigua Castilla la Nueva, a la que Madrid pertenecía desde el siglo XIX; y, en 1983, se constituyó la actual comunidad autónoma.
La Villa de Madrid fue elegida entonces capital de la comunidad, si bien han surgido diferentes iniciativas para que otras ciudades alberguen la capitalidad. Es el caso de Alcalá de Henares, que presentó oficialmente su candidatura en los primeros años 1980 y, más recientemente, de Getafe, que en 2006 anunció su aspiración de arrebatarle el título de capital a la Villa de Madrid.[9
Hoy el tiempo en Comunidad Valenciana: nuboso por la mañana y poco nuboso por la tarde, la temperatura máxima será de 15 Cº y la temperatura mínima será 11 Cº con una media que rondará los 13 Cº.
En cuanto al tanto por ciento de posibilidades de lluvia estará rondando el 0%.
El viento en será de componente oeste a una velocidad de 5 kml/h.
Clima
Peñalara en invierno. La nieve es muy común en invierno en las zonas de montaña de la región.
Nieve en una plaza de Madrid. Las nevadas por debajo de los 800 metros de altitud son ocasionales.
[editar] Clima de montaña
Las zonas más altas de las sierras de Guadarrama y Ayllón —aproximadamente por encima de los 1.200 m— tienen clima de montaña, con temperaturas frías o muy frías en invierno y suaves en verano. Aquí las precipitaciones son abundantes: pueden superar los 1.500 mm al año y son en forma de nieve durante el invierno y parte de la primavera.[editar] Clima mediterráneo continentalizado
El resto del territorio madrileño posee un clima mediterráneo continentalizado,[22] de carácter atenuado en el piedemonte y extremado en la llanura mesetaria, en la que se sitúa la capital. En estas zonas los inviernos son frescos, con temperaturas inferiores a los 8 °C, heladas nocturnas muy frecuentes y nevadas ocasionales (tres o cuatro al año). Por el contrario, los veranos son calurosos, con temperaturas medias superiores a los 24 °C en julio y agosto y con máximas que muchas veces superan los 35 °C. La oscilación diaria es de aproximadamente de 10 °C. Las precipitaciones no suelen superar los 700 mm al año y se concentran especialmente en la primavera, seguida del otoño.En cuanto a récords meteorológicos, la temperatura máxima absoluta alcanzada en la Comunidad de Madrid se dio el 31 de julio de 1878 en el Observatorio Astronómico de Madrid, cuando se llegó a los 44,3 °C.[23] La temperatura mínima absoluta de la región (registrada en una estación meteorológica homologada) se dio el 25 de diciembre de 1962 en el Puerto de Navacerrada (1.858 m) cuando se alcanzaron los -20,3 °C.[24] La precipitación máxima en 24 horas se produjo en este mismo puerto de montaña el 21 de enero de 1996, cuando cayeron 150,0 mm.[25
Cataluña (en catalán, Catalunya; en aranés, Catalonha) es una comunidad autónoma española considerada como nacionalidad histórica,[2] situada al nordeste de la Península Ibérica. Ocupa un territorio de unos 32.000 km² que limita al Norte con Francia (Mediodía-Pirineos y Languedoc-Rosellón) y Andorra, al Este con el mar Mediterráneo a lo largo de una franja marítima de unos 580 kilómetros, al Sur con la Comunidad Valenciana (Castellón), y al Oeste con Aragón (Zaragoza, Teruel y Huesca). Esta situación estratégica ha favorecido una relación muy intensa con los territorios de la cuenca mediterránea y con la Europa continental. Cataluña está formada por las provincias de Barcelona, Gerona, Lérida y Tarragona. Su capital es la ciudad de Barcelona.
En el territorio catalán habitan actualmente 7.504.881 personas[3] en un total de 946 municipios de los que 63 superan los 20.000 habitantes (en los que vive el 70 por ciento de la población catalana). Dos tercios de la población vive en la Región Metropolitana de Barcelona. Constituye un territorio muy denso y altamente industrializado, liderando el sector en España desde el siglo XIX y su economía es la más importante de entre las comunidades autónomas, al generar el 18,7% del PIB español,[4] aunque según un informe, sobre 2009, por primera vez se posiciona en segundo lugar, con un PIB de 210.853,1 millones de euros, tras la Comunidad de Madrid.[5] [6] Respecto al PIB per cápita, se sitúa en cuarta posición, tras el País Vasco, la Comunidad de Madrid y Navarra.
Cataluña fue durante la Edad Media uno de los territorios que compusieron el patrimonio del rey de Aragón, conocido por la historiografía posterior como la Corona de Aragón. Una parte importante de la actual Cataluña, formada por los condados de Osona, Besalú y Gerona, que en el siglo XII rendían vasallaje al conde de Barcelona, se unieron dinásticamente al reino de Aragón mediante los esponsales acordados entre Ramiro II de Aragón y Ramón Berenguer IV de Barcelona en 1137, por los que el barcelonés contraería matrimonio con la futura reina Petronila. En el siglo XIV, ya como Principado de Cataluña, tuvo un destacado papel económico en el marco del comercio mediterráneo. Con el declive de la Corona decayó Cataluña, que no volvió a destacar hasta la industrialización. Su historia y su lengua son, para muchos de sus habitantes, la base de su identidad colectiva.
Según datos del INE de 2007, su índice de desarrollo humano (0.958),[7] es el 8º mayor de España, por detrás de la comunidad autónoma de La Rioja, y por delante de Asturias.[8
Cataluña goza de un clima mediterráneo, aunque con grandes variaciones de temperatura entre el litoral costero, con un clima suave, templado en invierno y muy caluroso en verano; el interior que tiene un clima continental mediterráneo, con inviernos fríos y veranos muy calurosos; y las zonas montañosas próximas a los Pirineos, que tienen un clima de alta montaña, con mínimas bajo cero y nieve abundante en invierno, precipitaciones anuales por encima de 1.000 mm y veranos menos calurosos.
En el territorio catalán habitan actualmente 7.504.881 personas[3] en un total de 946 municipios de los que 63 superan los 20.000 habitantes (en los que vive el 70 por ciento de la población catalana). Dos tercios de la población vive en la Región Metropolitana de Barcelona. Constituye un territorio muy denso y altamente industrializado, liderando el sector en España desde el siglo XIX y su economía es la más importante de entre las comunidades autónomas, al generar el 18,7% del PIB español,[4] aunque según un informe, sobre 2009, por primera vez se posiciona en segundo lugar, con un PIB de 210.853,1 millones de euros, tras la Comunidad de Madrid.[5] [6] Respecto al PIB per cápita, se sitúa en cuarta posición, tras el País Vasco, la Comunidad de Madrid y Navarra.
Cataluña fue durante la Edad Media uno de los territorios que compusieron el patrimonio del rey de Aragón, conocido por la historiografía posterior como la Corona de Aragón. Una parte importante de la actual Cataluña, formada por los condados de Osona, Besalú y Gerona, que en el siglo XII rendían vasallaje al conde de Barcelona, se unieron dinásticamente al reino de Aragón mediante los esponsales acordados entre Ramiro II de Aragón y Ramón Berenguer IV de Barcelona en 1137, por los que el barcelonés contraería matrimonio con la futura reina Petronila. En el siglo XIV, ya como Principado de Cataluña, tuvo un destacado papel económico en el marco del comercio mediterráneo. Con el declive de la Corona decayó Cataluña, que no volvió a destacar hasta la industrialización. Su historia y su lengua son, para muchos de sus habitantes, la base de su identidad colectiva.
Según datos del INE de 2007, su índice de desarrollo humano (0.958),[7] es el 8º mayor de España, por detrás de la comunidad autónoma de La Rioja, y por delante de Asturias.[8
Cataluña goza de un clima mediterráneo, aunque con grandes variaciones de temperatura entre el litoral costero, con un clima suave, templado en invierno y muy caluroso en verano; el interior que tiene un clima continental mediterráneo, con inviernos fríos y veranos muy calurosos; y las zonas montañosas próximas a los Pirineos, que tienen un clima de alta montaña, con mínimas bajo cero y nieve abundante en invierno, precipitaciones anuales por encima de 1.000 mm y veranos menos calurosos.
Una comunidad autónoma es una entidad territorial que, dentro del ordenamiento constitucional de España, está dotada de autonomía legislativa y competencias ejecutivas, así como de la facultad de administrarse mediante sus propios representantes.
La estructura de España en comunidades autónomas se recoge en la Constitución Española de 1978. El artículo 2 reconoce y garantiza el derecho a la autonomía de las regiones y nacionalidades que componen el Estado. El texto de la Constitución establece los poderes que pueden ser asumidos por las comunidades autónomas y aquellos que sólo se le pueden atribuir al Estado.
La división política y administrativa de España tiene la forma de diecisiete comunidades autónomas, además de Ceuta y Melilla, cuyos estatutos de autonomía les otorgan el rango de ciudades autónomas. Pese a que Navarra se constituye como comunidad foral, entendiendo que su actual autogobierno emana de la Ley Paccionada de 1841 y del amparo a los derechos históricos consagrada por la Constitución, a efectos prácticos la jurisprudencia del Tribunal Constitucional ha equiparado el estatus de Navarra al del resto de comunidades autónomas.
La promulgación de la Constitución Española de 1978, que recoge el derecho de autonomía de las nacionalidades y regiones que forman el Estado, supuso un cambio de 180 grados con respecto al régimen anterior, que se basaba en planes centralizados tradicionales. Esto daba respuesta a un problema que había surgido repetidamente en la historia de España como resultado de las diferentes identidades sobre las que se ha construido la unidad de España.
Tras la ratificación de la Constitución, y como resultado de la implementación de los principios contenidos en el Título VIII, en el curso de unos pocos años se ha completado el proceso de instauración de las 8 comunidades autónomas y han sido aprobados sus Estatutos de autonomía. Han sido también dotadas de su propio órgano de gobierno e instituciones representativas. A destacar que el proceso que ofrece la Constitución Española, no obliga a las regiones, sino que es, en general, un derecho para ellas.
El 31 de julio de 1981, Leopoldo Calvo-Sotelo, presidente del Gobierno, y Felipe González, líder de la oposición, acuerdan los primeros Pactos Autonómicos (en 1992 se actualizó con el Segundo Pacto Autonómico, firmado entre el entonces presidente, Felipe González, y el líder de la oposición, José María Aznar), que prevén un mapa de 17 autonomías —con las mismas instituciones pero con distintas competencias— y dos ciudades autónomas, Ceuta y Melilla; fruto de estos acuerdos en 1995 se dará por cerrado el mapa de las autonomías a nuevas remodelaciones o ampliaciones.
Desde 2003 y para fines estadísticos, basadas en las normativas europeas y fijadas por la Eurostat, se encuentran las unidades NUTS en vigor en la Unión Europea. Las 17 comunidades autónomas españolas se encuentran clasificadas en los niveles NUTS-2.
Andalucía es una comunidad autónoma española, considerada nacionalidad histórica.[2] Está compuesta por las provincias de Almería, Cádiz, Córdoba, Granada, Huelva, Jaén, Málaga y Sevilla. Su capital es Sevilla, ciudad reconocida por el Estatuto de Autonomía como sede de la Junta de Andalucía. La sede del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía se encuentra en la ciudad de Granada.
Es la comunidad autónoma más poblada de España (8.353.843 habitantes a 1 de enero de 2010)[3] y la segunda más extensa, lo que explica su peso en el conjunto de España. Se encuentra situada al sur de la península ibérica; limitando al oeste con la República Portuguesa, al sur con el océano Atlántico, el mar Mediterráneo y el reclamado territorio británico de ultramar de Gibraltar, al norte con la región de Extremadura y Castilla-La Mancha y al este con la Región de Murcia.
En 1981 se constituyó en comunidad autónoma, al amparo de lo dispuesto en el artículo segundo de la Constitución Española de 1978, que reconoce y garantiza el derecho a la autonomía de las nacionalidades y regiones españolas. El proceso de autonomía política se cursó a través del procedimiento restrictivo expresado en el artículo 151 de la Constitución, lo que hace de Andalucía la única comunidad española que accedió a la autonomía a través de dicho procedimiento. El preámbulo del Estatuto de Autonomía de Andalucía de 2007 dice que la Constitución de 1978, en su art. 2, reconoce el espíritu de la asamblea de Córdoba de 1919 que definió a Andalucía como una "realidad nacional" . Posteriormente, en su articulado, habla de Andalucía como nacionalidad histórica. En el anterior estatuto de autonomía, el Estatuto de Autonomía de 1981 o Estatuto de Carmona, era definida en el art. 1 como "nacionalidad".
El marco geográfico es uno de los elementos que da singularidad y personalidad propia a Andalucía. Desde el punto de vista geográfico, podemos distinguir tres grandes áreas ambientales, conformadas por la interacción de los distintos factores físicos que inciden sobre el medio natural: Sierra Morena –que separa Andalucía de la Meseta–, los Sistemas Béticos y la Depresión Bética que individualizan la Alta Andalucía de la Baja Andalucía.
La historia de Andalucía es el resultado de un complejo proceso en el que se fusionan a lo largo del tiempo diferentes pueblos y culturas, así como diferentes realidades socioeconómicas y políticas. A pesar de la contemporaneidad de la formación del Estado Autonómico Andaluz, no se puede olvidar la impronta que han dejado por el actual territorio andaluz pueblos como el íbero, el celta, el fenicio, el cartaginés, el romano o el musulmán.
La realidad económica andaluza actual está marcada por la desventaja de Andalucía con respecto a los marcos globales español y europeo, básicamente por la tardía llegada de la revolución industrial, dificultada por la situación periférica que adoptó Andalucía en los circuitos económicos internacionales. Como consecuencia, queda el menor espacio relativo de la industria en la economía y el gran peso que aún posee la agricultura e hipertrofia del sector servicios.
Andalucía se encuadra en su totalidad dentro del dominio climático mediterráneo, caracterizado por el predominio de las altas presiones estivales –anticiclón de las Azores–, que traen como consecuencia la típica sequía estival, rota en ocasiones con precipitaciones torrenciales, y temperaturas tórridas. En invierno, los anticiclones tropicales se desplazan hacia el sur y permiten que el frente polar penetre en el territorio andaluz. La inestabilidad se acrecienta y las precipitaciones se concentran en los períodos de otoño, invierno y primavera. Las temperaturas son muy suaves.[15]
No obstante, existe una gran diversidad de tipos climáticos en las diferentes zonas de Andalucía,[16] originando una gran riqueza y contrastes paisajísticos que son acrecentados por la disposición de los orógenos y su situación entre dos masas de agua de características muy diferentes.
Las precipitaciones disminuyen de oeste a este, siendo el punto más lluvioso la Sierra de Grazalema (con el máximo histórico anual de precipitaciones registrado en toda la Península Ibérica y España, en el año 1963: 4.346 mm)[17] y el menos lluvioso de Europa continental (Cabo de Gata, 117 mm anuales). La "Andalucía húmeda" coincide con los puntos más altos de la comunidad, sobresaliendo especialmente el área de la Serranía de Ronda y la Sierra de Grazalema. El valle de Guadalquivir presenta pluviometría media. En la provincia de Almería se encuentra el desierto de Tabernas, el único desierto de Europa. Los días de lluvia al año son alrededor de 75, descendiendo hasta 50 en las zonas más áridas. Así, en gran parte de Andalucía se superan los 300 días de sol al año.
La temperatura media anual de Andalucía es superior a 16 °C, con valores urbanos que oscilan entre los 18,5 °C de Málaga y los 15,1 °C en Baeza.[18] En gran parte del valle del Guadalquivir y de la costa mediterránea, la media se sitúa en torno a 18º. El mes más frío es enero (6,4 °C de media en Granada) y los más calurosos julio o agosto (28,5 °C de media), siendo Córdoba la capital más calurosa seguida de Sevilla.
En el Valle del Guadalquivir se registran las temperaturas más altas de España, de la península y de Europa con un máximo histórico de 46,6 °C en Córdoba y Sevilla según la AEMET.)[19] Aunque hay datos de anteriores récords, son muy dudosos por haberse medido con instrumentos inadecuados. Las Sierras de Granada y Jaén son las que registran las temperaturas más bajas de todo el sur de la Península Ibérica. En la ola de frío de enero de 2005 se alcanzaron -21 °C en Santiago de la Espada (Jaén) y -18 °C en Pradollano (Granada). Sierra Nevada tiene la temperatura media anual más baja del sur peninsular (3,9 °C en Pradollano) y sus cumbres permanecen nevadas la mayor parte del año.
La estructura de España en comunidades autónomas se recoge en la Constitución Española de 1978. El artículo 2 reconoce y garantiza el derecho a la autonomía de las regiones y nacionalidades que componen el Estado. El texto de la Constitución establece los poderes que pueden ser asumidos por las comunidades autónomas y aquellos que sólo se le pueden atribuir al Estado.
La división política y administrativa de España tiene la forma de diecisiete comunidades autónomas, además de Ceuta y Melilla, cuyos estatutos de autonomía les otorgan el rango de ciudades autónomas. Pese a que Navarra se constituye como comunidad foral, entendiendo que su actual autogobierno emana de la Ley Paccionada de 1841 y del amparo a los derechos históricos consagrada por la Constitución, a efectos prácticos la jurisprudencia del Tribunal Constitucional ha equiparado el estatus de Navarra al del resto de comunidades autónomas.
La promulgación de la Constitución Española de 1978, que recoge el derecho de autonomía de las nacionalidades y regiones que forman el Estado, supuso un cambio de 180 grados con respecto al régimen anterior, que se basaba en planes centralizados tradicionales. Esto daba respuesta a un problema que había surgido repetidamente en la historia de España como resultado de las diferentes identidades sobre las que se ha construido la unidad de España.
Tras la ratificación de la Constitución, y como resultado de la implementación de los principios contenidos en el Título VIII, en el curso de unos pocos años se ha completado el proceso de instauración de las 8 comunidades autónomas y han sido aprobados sus Estatutos de autonomía. Han sido también dotadas de su propio órgano de gobierno e instituciones representativas. A destacar que el proceso que ofrece la Constitución Española, no obliga a las regiones, sino que es, en general, un derecho para ellas.
El 31 de julio de 1981, Leopoldo Calvo-Sotelo, presidente del Gobierno, y Felipe González, líder de la oposición, acuerdan los primeros Pactos Autonómicos (en 1992 se actualizó con el Segundo Pacto Autonómico, firmado entre el entonces presidente, Felipe González, y el líder de la oposición, José María Aznar), que prevén un mapa de 17 autonomías —con las mismas instituciones pero con distintas competencias— y dos ciudades autónomas, Ceuta y Melilla; fruto de estos acuerdos en 1995 se dará por cerrado el mapa de las autonomías a nuevas remodelaciones o ampliaciones.
Desde 2003 y para fines estadísticos, basadas en las normativas europeas y fijadas por la Eurostat, se encuentran las unidades NUTS en vigor en la Unión Europea. Las 17 comunidades autónomas españolas se encuentran clasificadas en los niveles NUTS-2.
Andalucía es una comunidad autónoma española, considerada nacionalidad histórica.[2] Está compuesta por las provincias de Almería, Cádiz, Córdoba, Granada, Huelva, Jaén, Málaga y Sevilla. Su capital es Sevilla, ciudad reconocida por el Estatuto de Autonomía como sede de la Junta de Andalucía. La sede del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía se encuentra en la ciudad de Granada.
Es la comunidad autónoma más poblada de España (8.353.843 habitantes a 1 de enero de 2010)[3] y la segunda más extensa, lo que explica su peso en el conjunto de España. Se encuentra situada al sur de la península ibérica; limitando al oeste con la República Portuguesa, al sur con el océano Atlántico, el mar Mediterráneo y el reclamado territorio británico de ultramar de Gibraltar, al norte con la región de Extremadura y Castilla-La Mancha y al este con la Región de Murcia.
En 1981 se constituyó en comunidad autónoma, al amparo de lo dispuesto en el artículo segundo de la Constitución Española de 1978, que reconoce y garantiza el derecho a la autonomía de las nacionalidades y regiones españolas. El proceso de autonomía política se cursó a través del procedimiento restrictivo expresado en el artículo 151 de la Constitución, lo que hace de Andalucía la única comunidad española que accedió a la autonomía a través de dicho procedimiento. El preámbulo del Estatuto de Autonomía de Andalucía de 2007 dice que la Constitución de 1978, en su art. 2, reconoce el espíritu de la asamblea de Córdoba de 1919 que definió a Andalucía como una "realidad nacional" . Posteriormente, en su articulado, habla de Andalucía como nacionalidad histórica. En el anterior estatuto de autonomía, el Estatuto de Autonomía de 1981 o Estatuto de Carmona, era definida en el art. 1 como "nacionalidad".
El marco geográfico es uno de los elementos que da singularidad y personalidad propia a Andalucía. Desde el punto de vista geográfico, podemos distinguir tres grandes áreas ambientales, conformadas por la interacción de los distintos factores físicos que inciden sobre el medio natural: Sierra Morena –que separa Andalucía de la Meseta–, los Sistemas Béticos y la Depresión Bética que individualizan la Alta Andalucía de la Baja Andalucía.
La historia de Andalucía es el resultado de un complejo proceso en el que se fusionan a lo largo del tiempo diferentes pueblos y culturas, así como diferentes realidades socioeconómicas y políticas. A pesar de la contemporaneidad de la formación del Estado Autonómico Andaluz, no se puede olvidar la impronta que han dejado por el actual territorio andaluz pueblos como el íbero, el celta, el fenicio, el cartaginés, el romano o el musulmán.
La realidad económica andaluza actual está marcada por la desventaja de Andalucía con respecto a los marcos globales español y europeo, básicamente por la tardía llegada de la revolución industrial, dificultada por la situación periférica que adoptó Andalucía en los circuitos económicos internacionales. Como consecuencia, queda el menor espacio relativo de la industria en la economía y el gran peso que aún posee la agricultura e hipertrofia del sector servicios.
Andalucía se encuadra en su totalidad dentro del dominio climático mediterráneo, caracterizado por el predominio de las altas presiones estivales –anticiclón de las Azores–, que traen como consecuencia la típica sequía estival, rota en ocasiones con precipitaciones torrenciales, y temperaturas tórridas. En invierno, los anticiclones tropicales se desplazan hacia el sur y permiten que el frente polar penetre en el territorio andaluz. La inestabilidad se acrecienta y las precipitaciones se concentran en los períodos de otoño, invierno y primavera. Las temperaturas son muy suaves.[15]
No obstante, existe una gran diversidad de tipos climáticos en las diferentes zonas de Andalucía,[16] originando una gran riqueza y contrastes paisajísticos que son acrecentados por la disposición de los orógenos y su situación entre dos masas de agua de características muy diferentes.
Las precipitaciones disminuyen de oeste a este, siendo el punto más lluvioso la Sierra de Grazalema (con el máximo histórico anual de precipitaciones registrado en toda la Península Ibérica y España, en el año 1963: 4.346 mm)[17] y el menos lluvioso de Europa continental (Cabo de Gata, 117 mm anuales). La "Andalucía húmeda" coincide con los puntos más altos de la comunidad, sobresaliendo especialmente el área de la Serranía de Ronda y la Sierra de Grazalema. El valle de Guadalquivir presenta pluviometría media. En la provincia de Almería se encuentra el desierto de Tabernas, el único desierto de Europa. Los días de lluvia al año son alrededor de 75, descendiendo hasta 50 en las zonas más áridas. Así, en gran parte de Andalucía se superan los 300 días de sol al año.
La temperatura media anual de Andalucía es superior a 16 °C, con valores urbanos que oscilan entre los 18,5 °C de Málaga y los 15,1 °C en Baeza.[18] En gran parte del valle del Guadalquivir y de la costa mediterránea, la media se sitúa en torno a 18º. El mes más frío es enero (6,4 °C de media en Granada) y los más calurosos julio o agosto (28,5 °C de media), siendo Córdoba la capital más calurosa seguida de Sevilla.
En el Valle del Guadalquivir se registran las temperaturas más altas de España, de la península y de Europa con un máximo histórico de 46,6 °C en Córdoba y Sevilla según la AEMET.)[19] Aunque hay datos de anteriores récords, son muy dudosos por haberse medido con instrumentos inadecuados. Las Sierras de Granada y Jaén son las que registran las temperaturas más bajas de todo el sur de la Península Ibérica. En la ola de frío de enero de 2005 se alcanzaron -21 °C en Santiago de la Espada (Jaén) y -18 °C en Pradollano (Granada). Sierra Nevada tiene la temperatura media anual más baja del sur peninsular (3,9 °C en Pradollano) y sus cumbres permanecen nevadas la mayor parte del año.
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