jueves, 16 de diciembre de 2010

Seguro que los grandes maquilladores de hoy en día han echado un vistazo a la historia del maquillaje para buscar métodos y trucos que aplicar en la actualidad. Por ejemplo, es curioso cómo en Egipto obtenían los colores de sus cosméticos mezclando tierras, cenizas y tintas.
Era muy típico que los egipcios realzasen sus ojos con colores fuertes y vivos. Y fueron ellos los primeros en pintar sus labios, con ocre rojo y óxido de hierro natural, extendiendo el mejunge con un cepillo o palito por sus labios.
No hace mucho que se descubrieron restos de maquillaje en las tumbas de los faraones, y curiosamente esos productos cosméticos tienen un gran parecido con los que se usan en la actualidad.
En esta civilización utilizaban el antimonio rojo para colorear los labios, mediante la pulverización de piedras y minerales sacaban los tonos turquesa que aplicaban en párpados junto con el khöl que usaban para delinear los ojos en forma de cola de pez y remarcar las cejas. Usaban pinzas de depilar para dar forma a las cejas.
Sé tenia muy en cuenta el uso de adornos corporales, tanto en hombres como en mujeres. El aseo corporal era un ritual de varias horas que consistía en baños, masajes y rasurado de cabeza por motivos de higiene, religiosos y climáticos.
Elaboraban sus propias cremas a base de aceites y plantas y depilaban el vello superfluo.
Grecia y Roma
En la edad Antigua, griegos y romanos perfeccionan las técnicas del maquillaje. Gana peso la piel, la cual comienzan a maquillar para conseguir blanquearla mediante una mezcla hecha a base de yeso, harina de habas, tiza y albayalde (carbonato clásico de plomo), que al final obtenía resultados totalmente contrarios a los pretendidos, ya que al contacto con el sol oscurecía el rostro.
Es en esta etapa donde encontramos la creación del famoso y actual rimmel. Es curioso descubrir como era en sus inicios, pues conseguían ennegrecer sus pestañas utilizando una mezcla de huevos de hormigas y moscas machacadas.
La tendencia es tener la piel muy blanca como signo de apasionamiento, para ello ingerían gran cantidad de cominos y blanqueaban la piel con cerusa y albayalde. En los ojos utilizaban el khöl, maquillándolos en negro y azul. Las cejas se perfilaban sin alargarlas y se depilaban con pinzas y los labios y pómulos se coloreaban en tonos rojos vivos.
Además del khöl, de los egipcios heredaron muchos cuidados estéticos como los baños y masajes.
La figura masculina se riza el cabello y la barba y llevan las piernas depiladas
La piel era blanquecina, los ojos y cejas llevaban khöl y los párpados iban muy marcados con antimonio y turquesa. Los labios y mejillas marcado en rojo vivo.
Influidos por las costumbres refinadas de Egipto y Grecia empiezan a funcionar los baños públicos y masajes. Utilizaban cremas para el cuidado del cuerpo. Las mujeres de la época (llamadas patricias) disponían de criadas que eran quienes se dedicaban a hacer estas labores estéticas.
Dedicaban mucho tiempo a los peinados, eran muy laboriosos, teñían los cabellos con preparados de color rubio y los exponían al sol para transformar el color. También se elaboraban pestañas tejiéndolas con seda o con pelo natural.
La historia de la depilacion se remonta a la era de las cavernas, donde en las cuevas prehistóricas se han encontrado evidencias de que los hombres de esa época utilizaban piedras afiladas para hacerse la depilacion facial.
Los antiguos Egipcios tenían un elevado concepto de la estética, la higiene y se depilaban todo el cuerpo.
Las mujeres usaban cremas depilatorias hechas con la sangre de animales, tortugas, gusanos o la grasa de hipopótamo (papiro de Eber 1500 a.C.). Usaban ceras que se hacían con azúcar, agua, limón, aceite y miel ó sicomoro (árbol sagrado), goma y pepino.
Los hombres usaban navajas de sílex, luego de cobre y de hierro.
Los sacerdotes y sacerdotisas egipcias no podían entrar a los templos sin cumplir con este ritual.
En Grecia los griegos consideraban que un cuerpo depilado era el ideal de belleza, juventud e inocencia. Las esculturas de la época muestran cuerpos femeninos depilados y sin vello púbico.
Se practicaba en las clases sociales altas.
Usaban velas para quemar los vellos, abrasivos como la piedra pómez, ceras hechas con sangre de animal, resinas, cenizas y minerales.
Las cortesanas usaban crema depilatoria llamada “dropax” pasta compuesta de vinagre y tierra de Chipre.
En Roma las romanas también lo hacían para estar bellas y comenzaban a depilarse el vello púbico en la adolescencia cuando empezaba a aparecer.
Usaban pinzas, llamadas “volsella”, “dropax” y ceras a base de resinas y brea llamada “philotrum”.
En los baños públicos había cuartos para la depilacion.
Existían esclavos especializados, ”alipilarius” que depilaban en los prostíbulos el vello púbico de las cortesanas.
En la India se usaron navajas de cobre y la técnica del hilo.
La depilacion del vello púbico tenía un significado erótico sexual.
Era un acto afrodisíaco.
Los Musulmanes, según el Sunnah, se deben depilar para mantener su cuerpo limpio .Las mujeres musulmas se depilaban el pubis y las axilas. Se usaba la técnica del hilo.
Esta práctica se extendió a la India, África y a otras regiones bajo influencia del Islam.
En China, la depilacion era un signo de higiene y pureza.
Las religiosas para ordenarse debían pasar por el ritual de la tonsura, se les afeitaba toda la cabeza como se ve en los frescos de las Cuevas de Mongao en DunHuang China .
Los Turcos consideraban pecaminoso que una mujer dejara crecer el vello en sus partes privadas. Los Baños Públicos tenían cuartos especiales, llamados “hamams”, donde las damas se depilaban, hoy todavía existen.
Las mujeres Judías se depilaban con el hilo.
La depiladora lo sostenía con los dientes, y formaba un triángulo, tomando cada extremo con sus pulgares; luego pasaba el hilo por la zona pilosa, arrancando los vellos de raíz.
La técnica del hilo se sigue practicando y se ha puesto de moda en occidente.
EDAD MEDIA
Las mujeres usaban una pasta que contenía cal viva y arsénico para depilarse las cejas
En muchos castillos europeos construidos entre 1200 y 1600 d.C. tenían un cuarto para que las señoras se depilaran.
En el Renacimiento (siglos XV - XVII) se continuó con esta moda usando vendas impregnadas en vinagres y aceites.
Y se comenzó nuevamente a depilarse algunas partes del cuerpo con pinzas y navajas.
Los artistas retrataron a mujeres con poco o nada de vello púbico. como se ve en los cuadros: “Tres Gracias” de Rubens y “Nacimiento de Venus” de Boticcelli.
En las Americas muchos pueblos practicaban el afeitado de distintas partes de su cuerpo.
Los Aborígenes Argentinos que se depilaban eran los Puelches, Guenaken, Tehuelches, Araucanos y los Avipones. Estos últimos fueron llamados “frentones” por los españoles porque se depilaban el vello del rostro hasta la mitad de la cabeza, incluidas las cejas y pestañas.
Utilizaban pinzas que las fabricaban con conchas de moluscos, tijeras con quijadas de las palometas y navajas con valvas de moluscos afiladas
SIGLO XVIII
En 1762, Jean Jacques Perret, barbero francés crea la primera Maquinilla de afeitar con un borde de metal sobre la cuchilla para prevenir los cortes de la piel.
SIGLO XX
En 1903, King Gillete inventa la primera maquinilla de afeitar con hojas intercambiables
En 1920, se comienza a utilizarse la Cera preparada a base de cera de abejas, resina y parafina.
En 1931, primera maquina de afeitar eléctrica de Jacob Schick.

La moda impone las faldas cortas, los escotes y los brazos descubiertos, entonces la depilación es ya una necesidad para las mujeres de la mayor parte del mundo.
Aparecen las Cremas depilatorias, que destruye químicamente el pelo, atacando la queratina y modificando en parte su crecimiento.
En 1940, primera maquina de afeitar con dos cabezales inventada por Remington y causó sensación cuando anunció una afeitadora eléctrica diseñada expresamente para las mujeres.
Se populariza la Depilacion Eléctrica termólisis y electrólisis.
El concepto de electrólisis se inició hace más de 100 años, con el oftalmólogo Charles Michael.
“Conectó una aguja con cable eléctrico a una batería seca, lo insertó durante varios minutos de una pestaña encarnada, destruyó el folículo y el pelo nunca volvió a crecer”

En 1958, Gordon Gould investigando sobre las microondas tiene una idea brillante, “amplificar un flash de luz “que llama: LASER” (Light Amplification by Stimulated Emisión of Radiation).
En 1960, Harold Maiman desarrolla y patenta el Laser Rubí el primero en usarse en aplicaciones dermatológicas.
En 1994, Dr Anderson y Dr. Grossman, con un Laser Rubí de alta potencia, comienzan la era de la “fototermólisis selectiva” y de la Depilacion Laser.
En la última decada, la tecnología del Laser y Luz Pulsada Intensa ha tenido y tiene un desarrollo vertiginoso. Hoy contamos con equipos para distintas aplicaciones en varias especialidades médicas: depilacion laser, angiomas, rosácea, arañas vasculares, varices, manchas, arrugas, queratosis, verrugas, acné, vitiligo, fotoenvejecimiento cutáneo, cirugía oftalmológica, etc.
Los humanos estamos destinados a perder el vello porque el recalentamiento del planeta llevará al Homo Sapiens a prescindir de esta capa aislante de frío.
Esto sucederá dentro de millones de años, mientras tanto seguiremos depilándonos como desde los inicios de la humanidad.
las mujeres acomodadas invertían mucho tiempo y dinero en su arreglo personal. Usaban peines de todo tipo de materiales (bronce, marfil, hueso, carey, oro) con los que se peinaban de raya en medio para diario y con peinados elaborados, con trenzas y chongos, en ocasiones especiales. Muchas mujeres rizaban su cabello con el calmistrum, un tubo de metal que ponían sobre carbones calientes, y luego se fijaban el peinado con ungüentos. En el cabello se usaban listones, peinetas y otros adornos. 
Había peinadores profesionales que se llamaban ornator y pectinator que acudían a las casas de las señoras ricas. También se sabe de una gran variedad de cosméticos, cremas, ungüentos olorosos y perfumes, que las señoras guardaban en hermosos recipientes de cerámica, cristal y alabastro, generalmente importados de Grecia y Oriente. En ningún tocador elegante faltaba el imprescindible espejo, que se fabricaban en Alejandría, en Egipto.
El maquillaje se vendía en forma de polvo y antes de usarse debía diluírse con lanolina (aceite) en pequeños platos. Los labios y las mejillas se pintaban de rojo, con pigmentos que se obtenía de ciertas plantas y moluscos. Los ojos se delineaban de negro y las cejas las usaban muy marcadas. Los párpados los sombreaban de color azul. 
Desde el Imperio Antiguo hasta mediados de la XVIII dinastía, la mujer solía llevar un vestido ajustado que caía desde debajo del pecho hasta los tobillos, sujetándolo por detrás con dos tirantes, o bien los tirantes cubrían los pechos. De perfil, tanto en estatuas como en dibujos muestran un pecho desnudo, porque la línea delantera del cuerpo es el perfil del pecho en ese punto, en otros casos (cuando la figura se gira) muestran ambos pechos de frente; se trata de mujeres músicas cuyos atractivos corporales eran importantes.
Los vestidos eran confeccionados con lino que tendía a ceder, realzando cada curva del cuerpo femenino, haciendo énfasis en la sexualidad de la figura.
Durante la XVIII dinastía la imagen de la mujer sufre algún cambio, los vestidos son más largos, menos ajustados y añaden una pieza de lino que cae en pliegues hasta los pies.

Una imagen femenina muy común en el arte del Imperio Nuevo, es el de jovencitas desnudas con un elaborado peinado y llevando como único adorno, joyas o un cinturón alrededor de las caderas. Estas imágenes sugieren connotaciones sexuales, ya que están relacionadas con Hathor diosa de la sexualidad, llevan tatuado a Bes, dios relacionado también con el sexo.
EL PEINADO
Las niñas llevaban el pelo corto o una coleta en el lado derecho de la cabeza, que cortaban al llegar a la pubertad. Las mujeres casadas, a menudo, se peinaban dividiendo el cabello en tres partes cayendo en la espalda y sujeto con una cinta.

Otra manera era con el pelo más largo, sin dividir, dejándolo suelto, y sujeto con una diadema. Este estilo llegó a ser más popular desde el reinado de Tutmosis III hasta el de Amenofis III, ambos de la XVIII dinastía.

El peinado de las sirvientas era con la melena mucho más corta, por encima de los hombros o con tirabuzones a cada lado de la cara y uno más grueso en la espalda.El tipo de peinado también informaba sobre el estado de la mujer, embarazada en el parto o en la lactancia
MAQUILLAJE Y CUIDADOS
Existían productos para embellecer, para renovar la epidermis, para reafirmar los músculos y para combatir las manchas y los granos de la cara. Por ejemplo para endurecer los músculos utilizaban el polvo de natrón, el de alabastro y sal del norte mezclada con miel. También existían recetas basadas en leche de burra.
El cuero cabelludo era objeto de incesantes cuidados. Unas veces se trataba de hacer desaparecer los cabellos grises, otras evitar que las cejas se volvieran de ese color y otras de combatir la calvicie o hacer crecer el pelo para lo que utilizaban aceite de ricino. También conocían el medio de librarse del vello superfluo. Incluso existía una receta para la mujeres que deseaban que se les cayera el pelo a una rival.
Respecto a la mujer romana te puedo comentar que era una mala copia de la griega,en todos los aspectos de femeneidad.la diferencia entre ambas era que la romana cubria más su cuerpo con telas de lino de colores obscuros(jamás el negro).La moda griega tratabe de exlatar la belleza por lo cual las telas eran en extremo finas delgadas y en muchos casos transparentes,sobretodo en los siglos 6 a 5 a.C.El peinado era corto y con el pelo siempre envuelto o recogido pra destacar más las facciones faciales.
El aspecto personal. 
Hasta mediados del siglo III a. de C. aproximadamente los romanos no se afeitaban la barba ni se cortaban el cabello. Los que estaban de luto dejaban crecer descuidadamente la barba y el cabello. Hubo muchos tipos de peinados femeninos. Las jóvenes se recogían los cabellos en un nudo o en trenzas. Las señoras casadas preferían el peinado. También utilizaban postizos y tintes para cambiar el color del cabello.
El vestido romano por excelencia era la toga. En un principio las vestían tanto los hombres como las mujeres, aunque más tarde pasó a ser utilizada sólo por los hombres. La toga consistía en un semicírculo de tela, gruesa en invierno y fina en verano, muy complicada de poner y que dejaba el brazo derecho libre. Según los adornos que llevara la toga, recibía diversos nombres. La toga no la vestían ni los esclavos ni los plebeyos.EL VESTIDO Y LOS ADORNOS
Desde el Imperio Antiguo hasta mediados de la XVIII dinastía, la mujer solía llevar un vestido ajustado que caía desde debajo del pecho hasta los tobillos, sujetándolo por detrás con dos tirantes, o bien los tirantes cubrían los pechos. De perfil, tanto en estatuas como en dibujos muestran un pecho desnudo, porque la línea delantera del cuerpo es el perfil del pecho en ese punto, en otros casos (cuando la figura se gira) muestran ambos pechos de frente; se trata de mujeres músicas cuyos atractivos corporales eran importantes.
Los vestidos eran confeccionados con lino que tendía a ceder, realzando cada curva del cuerpo femenino, haciendo énfasis en la sexualidad de la figura.
Durante la XVIII dinastía la imagen de la mujer sufre algún cambio, los vestidos son más largos, menos ajustados y añaden una pieza de lino que cae en pliegues hasta los pies.

Bajo la toga, y con un largo hasta la rodilla, llevaban la túnica, que ceñían con un cinturón y adornaban con una banda. 
            La mujer vestía generalmente una túnica que le llegaba hasta los pies. La túnica solía estar confeccionada de lana, algodón o lino, dependiendo de la época del año. Sobre la túnica llevaban la estola, el vestido propiamente dicho. Cuando la mujer salía de casa se cubría con un manto (palla), que les dejaba el brazo derecho al descubierto. 
            Las mujeres solían usar abanico.
            El calzado, tanto de hombres como de mujeres, consistía en sandalias, zuecos o zapatos. La única diferencia era el color y el curtido de la piel utilizada para su confección.

En Atenas los establecimientos de baños públicos existían desde el siglo V a. de C. Los clientes utilizaban unas bañeras planas con un asiento bajo en la parte de atrás, y también piscinas. En muchos de estos establecimientos parece que había salas reservadas para las mujeres, pero seguramente las frecuentarían sólo las atenienses de condición modesta, las cortesanas y las esclavas; las atenienses de la burguesía se bañaban en su casa. 
            Los griegos no conocían el jabón. En el baño se debía utilizar bien un carbonato de sosa impuro, bien una solución de potasa, o bien arcilla especial. Les gustaba bañarse antes de cenar. 
            Los griegos no empezaron a afeitarse completamente la barba y el bigote hasta después de Alejandro. En la época clásica, cuando se habla de una navaja siempre se trata de un accesorio del aseo femenino, ya que, para hacer desaparecer por completo el vello superfluo, las mujeres se depilaban con el candil o por medio de pastas especiales, pero también utilizaban navajas. 
            Después de las guerras médicas, en Atenas los niños eran casi los únicos que seguían llevando el pelo muy largo: cuando se aproximaban a la edad de la efebía se lo cortaban y lo consagraban a los dioses. Las mujeres libres sólo se cortaban el pelo temporalmente en señal de duelo.
Las mujeres utilizaban cremas de belleza, toda clase de perfumes y maquillaje.
Las mujeres utilizaban cremas de belleza, toda clase de perfumes y maquillaje. 
El antiguo vestido griego, y también romano, no se adaptaba a la forma del cuerpo mediante el corte y la costura, era un vestido suelto. Consistía simplemente en un rectángulo de tela, que envolvía muy libremente el cuerpo y sólo lo sostenía en algunos casos un cinturón, broche o algunos puntos de costura.
    Los hombres no llevaban ropa interior debajo de la túnica. El modelo más sencillo de túnica era la exómida, prenda que dejaba un hombro al descubierto; era el vestido de trabajo por excelencia de los esclavos, así como de todos los obreros libres y la mayoría de los soldados. La túnica propiamente dicha o citwvn se ataba a los hombros con prendedores o cintas, y se ajustaba mediante un cinturón. Para dormir no se quitaban la túnica, que servía de camisa durante el día y de camisón por la noche. Los niños llevaban túnicas cortas sin cinturón. 
            El manto habitual de los griegos, el himation, era un rectángulo de lana de una sola pieza con el que se envolvía el cuerpo sin nada que lo sujetase. La clámide, el manto por excelencia de los soldados, efebos y caballeros, era de un tejido tosco y tieso, y siempre iba sujeto al hombro.
  En principio el vestido femenino no difiere del masculino. Se trata del peplo, una especie de chal de lana, atado a los hombros mediante una fíbula, y que podía ser totalmente abierto por uno de los lados o cerrado con costura. Este peplo, aunque las más refinadas dejaran de usarlo, siguió siendo el traje de las campesinas y de la mayoría de las mujeres del pueblo, además de las esclavas.